Hay algo que observo a diario cuando salgo a la calle, voy en el metro, camino por un centro comercial o estoy en el gimnasio. Prácticamente el 90% de las personas están distraídas, voluntariamente. Lo denomino la búsqueda permanente de la distracción. La fuente principal, por supuesto, es nuestro teléfono móvil, donde tenemos una enorme variedad de distracciones y formas de entretenernos durante un trayecto aburrido en transporte público, o mientras trabajamos en la oficina. Ya sea conectar con Spotify y escuchar alguna de nuestras listas favoritas, escuchar un podcast, ver una serie mientras hacemos la caminata en la cinta del Gym, o grabar audios en Whatsapp a nuestros amigos y familiares, el caso es andar distraído para que el tiempo pase más rápido.
Buscamos la distracción continua para no sufrir. Y nos convertimos en zombies que permanecen anestesiados emocionalmente.
Existe otra razón muy habitual de buscar la distracción de mil maneras, y es cuando tenemos muchas cosas que hacer y queremos hacerlas evitando el aburrimiento. Entonces caemos en el pésimo hábito de la multitarea para ser más productivos y además estar entretenidos. Por ejemplo, mientras estás entrenando la fuerza de tus músculos en las máquinas del Gym aprovechas y escuchas un podcast que puede aportarte algo interesante. O respondes tus mensajes pendientes en Whatsapp mientras ves una serie de Netflix. Lo que seguramente no sabemos es que la multitarea es lo más ineficiente que existe porque nuestro cerebro no puede prestar el 100% de su atención y concentración a dos tareas simultáneas. Por supuesto, por poder, podemos hacerlo, pero la efectividad es muy reducida porque el cerebro tiene que dividir su atención entre las dos o tres tareas que estamos acometiendo. De hecho, no vamos a hacer ninguna de las tareas con la máxima calidad, más bien haremos ambas de forma bastante mediocre.
Vivir en multitarea, algo muy común en nuestra sociedad desquiciada, es, además de ineficiente, muy estresante.
Es decir, si cogemos el hábito de trabajar y vivir en multitarea, nos estaremos infligiendo una alta carga de presión y estrés. Como si la vida y los problemas diarios no fueran suficiente para tener ya un importante nivel de estrés. Cuando nos hemos habituado a funcionar en multitarea, ya ni siquiera somos conscientes. Hemos caído en lo que se llama funcionar en piloto automático. Este modo cerebral de funcionamiento por defecto está relacionado con altos niveles de ansiedad e infelicidad. Y precisamente lo contrario, el modo cerebral de monotarea consciente está conectado con una sensación muy sólida de control y de bienestar.
Pero volvamos a la distracción permanente. ¿Por qué andamos distraídos todo el día, con los auriculares puestos de forma permanente, aislándonos voluntariamente del mundo exterior? Creemos erróneamente que nos relaja y nos desconecta de los problemas y del ruido exterior, pero no es así. En realidad, lo que estamos promoviendo es huir y evitar todo aquello que nos genera aburrimiento, preocupación o un mínimo malestar. No soportamos el aburrimiento o la frustración, y por eso buscamos continuamente algo con lo que distraernos. Para no tener que pensar en nuestros problemas, y para no tener que hacer el esfuerzo de aprender a gestionar las emociones incómodas, Se trata de una huida hacia adelante.
Da igual si es una serie, un podcast, una lista de Spotify o la radio. El caso es distraernos, entretenernos con algo. Pero evitar o huir de las emociones difíciles nunca es el camino para aprender a convivir con ellas y gestionarlas de forma eficaz. Todos los expertos en inteligencia emocional recomiendan, precisamente, lo contrario. El primer paso es dejar de evitar las emociones del aburrimiento, la incomodidad o la frustración, y aprender a estar con ellas con aceptación y curiosidad. Es entonces cuando vamos a empezar a gestionar esas emociones incómodas, y por tanto es cuando dejaremos de mirar el teléfono móvil de manera obsesiva para mirar los whatsapps pendientes, enviar algún audio, ver los reel de Instagram o Tik Tok, o ponernos un podcast.
Un reto adicional es que las Redes Sociales están diseñadas para generar adicción y para que pases el mayor tiempo posible enganchado a ellas como un perro de Pavlov (el famoso experimento sociológico donde se condicionaba y manipulaba el comportamiento de unos perros).
Sin embargo, si hacemos el esfuerzo y probamos algún día, lo que vamos a descubrir es que la realidad y el momento presente no son tan aburridos. De hecho, si adoptamos una mirada de curiosidad, observaremos estos comportamientos humanos con perplejidad, y detectaremos un montón de aspectos interesantes de la vida real de los que hasta ahora no habíamos sido conscientes. Es el momento en que empezaremos a vivir más en el aquí y ahora, en contacto con la realidad del momento, y aunque resulte sorprendente, vamos a notar una extraña serenidad y sensación de control. Se trata de una vivencia que pocas personas tienen: estar aterrizadas y conectadas con la vida tal como es, en lugar de huyendo y aislándose de la vida con mil y una distracciones.
En la película «El guerrero pacífico», el maestro Zen interpretado por Nick Nolte, le dice a su atolondrado y estresado alumno lo siguiente: «Siempre están ocurriendo cosas. Saca la basura, Dan. La basura es cualquier cosa que te distraiga de lo que realmente importa. Este momento, aquí…ahora. Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces.»
Parafraseando al maestro de la película, podemos decir que las Redes Sociales como Instagram o Tik Tok, los Podcast, las series de las plataformas de streaming, el Whatsapp y Spotify entre otros, si lo usas de forma continua y masiva para distraerte y aislarte de la realidad, son basura, porque te están distrayendo de lo que realmente importa. Este momento.
Y déjame decirte que soy usuario activo de todo lo que he mencionado en el párrafo anterior (las Redes Sociales, el teléfono móvil, Spotify, etc.), y me parecen herramientas fantásticas siempre que se usen con conciencia y responsabilidad, no como una forma continua de intentar evitar enfrentarse a nuestra vida. No soy ningún negacionista que se ha borrado de todas las Redes Sociales, como muchas personas hacen porque se ven incapaces de autodisciplinarse. Ese no es el camino, porque seguramente busquen la distracción de otras maneras, llegando al mismo punto de desconexión de la realidad y sí mismos.
Personalmente, nunca miro mi móvil ni voy con auriculares escuchando música o un podcast cuando voy caminando por la calle, viajando en el metro o entrenando en el gimnasio. Prefiero escuchar los sonidos de la realidad, aunque algunos sean desagradables, porque eso es la vida, y apuesto radicalmente por estar en contacto con la vida, en lugar de estar siempre huyendo de ella. Además, también puedo escuchar el sonido de los pájaros, las voces de las personas hablando en la calle, fijarme en detalles como el color de los árboles o el olor de unas flores al pasar por un jardín de una urbanización.
La vida es realmente apasionante si la miramos y esuchamos con curiosidad.
Por tanto, te propongo una idea. Durante una semana deja de aislarte, deja de ponerte cascos para cualquier actividad que hagas. Observa, escucha, mira todo con curiosidad, incluso lo desagradable como ruidos, malos olores, gritos de alguien o emociones como aburrimiento o incomodidad. Pero también observa y disfruta de las maravillas de la vida cotidiana, que se nos presentan sólo cuando estamos despiertos, conscientes, y no buscamos obsesivamente la distracción y la anestesia emocional.
En caso de que quieras probar un proceso de coaching conmigo para lograr tus objetivos personales o profesionales, o superar una pérdida de cualquier tipo, sólo tienes que escribirme a través del formulario de la web y agendamos una entrevista previa. Te dejo el link.
Acaba de salir mi nuevo libro «La gestión de la pérdida», un manual práctico para gestionar las pérdidas que todos sufrimos a lo largo de nuestra vida en muchos ámbitos y facetas (el trabajo, la salud, las relaciones, nuestros seres queridos, nuestros objetivos y planes, etc). Si quieres comprar el libro, te dejo el link de la editorial donde podrás comprarlo.

JAVIER CARRIL
Coach MCC y conferenciante
Follow @JavierCarril
Seguir en Instagram @coachcarril
Foto de Burst






0 comentarios