Todos tenemos heridas emocionales, ya que forman parte de la experiencia de vivir. Sin embargo, si queremos vivir una vida plena, debemos cerrar y cicatrizar nuestras heridas. De lo contrario, seguramente estemos jugando peligrosamente a uno o varios de los 4 juegos emocionales tóxicos más comunes, que generan un enorme sufrimiento tanto a ti como a los demás. Estos juegos emocionales son el victimismo, el resentimiento, el verdugo y el culpable.

En este post te invito a repasarlos uno por uno para asegurarte de que no estás jugando a ninguno de estos juegos emocionales tóxicos. Y si de pronto reconoces o intuyes que sí estás cayendo en alguno de ellos, tienes la oportunidad de empezar a cerrar las heridas pendientes y dejar de jugar a dichos juegos:

1. El Victimismo. ¿Te sueles hacer la víctima en alguna situación actual de tu vida? ¿Quién suele sufrir tu victimismo? Si es así, puedes elegir ahora mismo dejar de practicar el victimismo. Deja de culpar a los demás o a elementos externos por tus problemas, abandona ese vicio de intentar dar pena a los demás diciendo que nadie te quiere o nadie te entiende. y asume la responsabilidad de tu vida y de tus emociones. O quizá necesitas hacer una petición clara y asertiva a alguien, para cubrir tus necesidades emocionales. Para ello, te puede resultar interesante este otro post que escribí sobre cómo comunicarse en un conflicto de manera constructiva.

2. El Resentimiento. ¿Sientes resentimiento hacia alguien en estos momentos? ¿Sientes resentimiento hacia la vida por alguna desgracia que haya sucedido en el pasado o por la situación difícil que estás viviendo? Te animo a que te respondas con total honestidad. El resentimiento viene normalmente de una historia falsa que te contaste sobre alguien o sobre algo (quizá por generar unas expectativas demasiado elevadas) y es un veneno que te estás tomando cada día. Si quieres liberarte, puedes elegir perdonar a la persona que te hirió. O tal vez quieres perdonar a la vida o al universo, para estar en paz. Recuerda que perdonar es algo que haces por ti y por tu bienestar, no lo haces por nadie más.

3. El Verdugo. ¿Sueles castigar a alguien en tu vida? ¿Sueles actuar como un verdugo con esa persona o personas? Quizá estás herido/a y no has cerrado tu herida, y descargas ese resentimiento gritando, juzgando, criticando, marginando, haciendo silencios castigadores o haciendo chantaje emocional a la persona por la que sientes resentimiento. O incluso algo peor, utilizando la violencia física. Recuerda que puedes elegir ahora mismo liberarte de esta carga emocional, perdonando y aceptando a la persona o personas a las que castigas. O quizá necesitas hacer una petición clara y asertiva a esas personas, para cubrir tus necesidades emocionales.

4. La Culpabilidad. ¿Te sientes culpable por algo que hayas hecho o dicho? Quizá tienes un patrón de excesiva autoexigencia, lo que te lleva a juzgarte muy severamente y generar unas expectativas demasiado elevadas sobre ti como persona. Recuerda que eres un ser humano, y como tal, no eres perfecto/a. Por tanto, es hora de perdonarte, de hacer las paces contigo. No eres culpable de nada. Tal vez no has tomado siempre las mejores decisiones, o has cometido errores en tu vida, pero eso no te convierte en culpable. Ha llegado la hora de aceptarte incondicionalmente, y de perdonarte.

Puedes elegir hoy mismo cerrar y cicatrizar todas tus heridas, para que dejen de condicionarte y limitarte en tu vida, y para que dejen de generarte un sufrimiento innecesario. Puedes elegir hoy mismo estar en paz con todas las personas que conoces, estar en paz con la vida, y estar en paz contigo mismo/a.

Y si quieres profundizar y desarrollar tus competencias emocionales para potenciar tu nivel de desarrollo emocional y no jugar nunca más a estos juegos emocionales tóxicos, puedes inscribirte a mi primer programa MBSR de Mindfulness, que voy a impartir totalmente on line a partir de septiembre, pinchando en el siguiente link: Más información e inscripción

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.