Hace poco, un amigo me recomendó leer el libro “Los secretos de la mente millonaria” de Harv Ecker. Yo, que estoy completamente abierto a cualquier fuente de aprendizaje, venga de donde venga, me puse a leerlo inmediatamente y me lo ventilé en un fin de semana.

Aparte de otros conceptos realmente interesantes del libro, me interesó un ejercicio que propone relacionado con el tamaño de los problemas y el tamaño de las personas.

Por ejemplo, si piensas en un problema que tengas ahora, que está desgastando tu energía, y lo puntúas del 1 al 10 en función del tamaño de dicho problema ¿Cómo lo puntuarías? ¿5, 7, 9…?

Bien, y ahora calíficate a ti mismo/a con respecto al tamaño o nivel de persona que eres ahora mismo. ¿Cómo te sientes, una persona de nivel 3, o una persona de nivel 7, 8…? Si has puntuado un problema, tratando de ser lo más objetivo posible, con un 5 y te sientes como una persona de nivel 4, entonces ese problema te abrumará.

Pero ¿Y si estás en un nivel 7? Entonces ese problema prácticamente no te preocupará, y sabrás con seguridad que puedes manejarlo con facilidad.

¿Y de qué depende que califiquemos un problema de una u otra forma? Obviamente, debemos pensar en cuales son los problemas que verdaderamente son de tamaño 10. Por ejemplo, se me ocurre la muerte de un familiar muy cercano, o que nos diagnostiquen un cáncer grave, o que nos embarguen la casa y el sueldo.

Esto nos sirve para calificar de forma más objetiva un problema, ya que si estamos desmotivados en el trabajo o tenemos problemas con nuestra pareja, no podemos calificar dichos problemas con un 10. Quizá deberíamos calificarlos con un 6, con un 7…

Por otro lado, ¿Cómo nos calificamos a nosotros mismos? También aquí nos puede ayudar pensar en momentos (que los hemos tenido todos) en que nos sentíamos muy fuertes para afrontar casi cualquier problema. En esos momentos estábamos en un nivel 7, 8 o incluso 9. ¿Y ahora, comparado con aquellos instantes, cómo me siento?

Nuestro tamaño como personas depende de lo que hemos ido aprendiendo e incorporando de las lecciones que nos ha ido dando la vida. El hecho de haber superado situaciones graves nos hace más fuertes, y nuestra escala va subiendo. Otro elemento para subir de nivel en el tamaño de la persona es formarse continuamente (leyendo libros, asistiendo a conferencias o a cursos, etc.)

Siempre digo que la persona que alcanza el éxito es la que sabe aprender mejor de todo lo que sucede y de todo lo que provoca con sus decisiones y acciones. Si aprendes, utilizarás ese aprendizaje para abordar las situaciones con otra estrategia y perspectiva. Y eso te hará más grande.

En definitiva. ¿Cuál es el tamaño de tus problemas actuales? Seguramente no sean tan graves como piensas. Y más importante aún. ¿Cuál es tu tamaño, tu nivel como persona? Aquí es donde podemos y debemos trabajar sin descanso, durante toda nuestra vida.

JAVIER CARRIL. Coach. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
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