Recientemente he leído el libro “La sociedad de coste marginal cero” de Jeremy Rifkin, uno de los pensadores sociales más importantes del mundo. Curiosamente, fue el libro que ganó el Premio Knowsquare al mejor libro de empresa en 2014, el año en que mi libro “El hombre que se atrevió a soñar” fue finalista al mismo premio. En el libro el autor habla de los elementos clave que nos indican que ya estamos en la Tercera Revolución industrial, y defiende que en los próximos veinticinco años esta Revolución se asentará y consolidará. Esto quiere decir que todos vamos a vivir muchos cambios, tanto en nuestras vidas como en nuestras carreras profesionales. Da igual a qué nos dediquemos, el cambio va a ser profundo y debemos estar preparados, porque de lo contrario será como un tsunami que nos engullirá con su enorme fuerza y nos zarandeará como si fuéramos marionetas. Y eso significa mucho sufrimiento.

La gran Ola de Kanagawa. Artista: Katsushika Hokusai

A nuestro cerebro no le gustan nada los cambios. De hecho, se estresa notablemente con cada cambio que tiene que digerir. Y más aún cuando nos confiamos demasiado y nos dejamos envolver por nuestra zona de confort. Es ahí donde la gran ola nos puede destruir.

La revolución tecnológica que ya llevamos viviendo desde hace décadas está transformando nuestras vidas y nuestros trabajos. Puede que en los próximos años millones de personas se queden sin trabajo por la robotización de las empresas. Los robots, la inteligencia artificial, y en general el Internet de las cosas producirá un incremento espectacular de la productividad, aparte de mejorar la calidad de nuestra vida a niveles impresionantes, ya que según Rifkin, podremos satisfacer la mayoría de nuestras necesidades a un coste cercano a cero.

También viviremos en un mundo mucho más transparente, donde nuestra información privada circulará de forma libre por la red, porque nosotros mismos lo hemos permitido e incluso potenciado, a través de las redes sociales y otros instrumentos. Eso implica una mayor vulnerabilidad porque se puede vender o mal utilizar dicha información. Aun así, yo soy muy optimista respecto a toda esta revolución y no lo veo como algo apocalíptico, como muchas personas. Yo veo muchas más oportunidades que amenazas. De hecho, me siento muy emocionado por todo lo va a suceder las próximas décadas, me apasiona y estimula.

Desde luego, muchas personas que están instaladas en el conformismo lo van a pasar realmente mal. Probablemente se queden sin trabajo y sin ingresos, y o bien reaccionan o bien se hundirán. Sin embargo, otras muchas personas sabrán interpretar y reaccionar ante lo que se avecina, y podrán generar abundancia y riqueza. ¿De qué depende el hecho de beneficiarse e incluso disfrutar de los futuros cambios? ¿Cómo podemos prepararnos para el cambio constante? A continuación, detallo 4 claves para prepararse para la revolución que viene y salir exitoso:

  1. Mantente alerta a las tendencias.
    Es obvio que si te enteras de las tendencias más importantes relacionadas con tu profesión, y más en general, con las tendencias sociales y económicas, te podrás anticipar y tomar decisiones que pueden ser decisivas para tu éxito profesional. Para ello, apúntate a webs, publicaciones y newsletters que te aporten ese conocimiento actualizado de lo que está sucediendo en el mundo. Focalízate en las lecturas, porque no es cuestión de ver las noticias y el telediario todos los días, eso lo que hará es confundirte con noticias superficiales y darte una visión catastrofista del mundo, que no sirve para nada. Debes ser muy selectivo con lo que lees, recuerda que el tiempo es tu recurso más valioso. Así que bórrate de las publicaciones o newsletters que no te aportan nada, y dedica un tiempo específico a la semana a leer artículos o libros que te den una visión global de las innovaciones que se estén produciendo. En los últimos 10 años he leído mucho sobre temas tan diversos como finanzas e inversiones, meditación, innovación, psicología, dirección de empresas y negocios, sociología, etc.
  2. Fórmate con foco y constancia.
    Asiste a conferencias y cursos, ya sea presenciales o en Internet, no sólo de tu profesión sino de otras áreas que puedan darte una visión más global. Hoy todo está interconectado, y puede que consigas detectar algo importante para tu trabajo en una ponencia sobre algo diferente (por ejemplo, sobre tendencias sociales, sobre psicología, sobre finanzas). La formación continuada es clave para estar preparado para los cambios, ya que aprendiendo cosas nuevas obligamos al cerebro a estar activo, a no instalarse en la comodidad y al mismo tiempo estamos formándonos en disciplinas que nos pueden dar una ventaja competitiva en el mercado. Aunque también es verdad que debemos focalizarnos. Conozco a muchas personas demasiado obsesionadas con formarse constantemente en cualquier cosa que aparezca en el mercado, y al final terminan dispersándose con muchas disciplinas y temáticas diferentes, lo que aumenta su confusión.
  3. Cultiva la curiosidad
    El mundo siempre ha sido de los curiosos, y de hecho, el ser humano ha realizado los más grandes avances de la historia gracias a la curiosidad. Y sin duda el futuro seguirá siendo de los curiosos. Sin embargo, la falta de curiosidad es uno de nuestros grandes males. Cuanto más vamos creciendo, nuestro cerebro se va cerrando cada vez más a lo nuevo, y aparecen esos pensamientos de “Esto ya lo sé” o “Esto ya lo he probado” o “Esto es verdad”, “Esto es mentira”, etc. Cuando nos instalamos en las ideas preconcebidas, en nuestras convicciones más firmes, aparece la rigidez mental que nos impide curiosear y descubrir la pepita de oro que se esconde en el fondo del lago. La experiencia está sobrevalorada, en mi opinión. Creo que debemos recuperar la capacidad de ver las cosas como si fuera la primera vez, la mente de principiante que nos recomienda la filosofía zen. Porque la falta de curiosidad es como una venda que nos ponemos en los ojos, que nos impide detectar oportunidades clave para nuestro futuro éxito. El mindfulness es un entrenamiento mental donde desarrollamos, entre otras cualidades, la curiosidad.
  4. Abre la mente para ver lo positivo.
    Como decía antes, yo estoy muy excitado respecto a lo que se avecina en el mundo las próximas décadas, y también estoy listo para cambiar todo lo necesario para adaptarme a esos cambios. Ya lo he hecho de forma constante en los últimos 12 años, desde que abandoné mi carrera como publicista y empecé en una nueva profesión que en aquel momento prácticamente nadie conocía: el coaching. Después, he tenido que adaptarme a numerosos cambios y desafíos, y a detectar en un momento clave el auge del mindfulness para convertirme en uno de los mayores expertos en la materia en España. Estoy convencido de que esta actitud abierta y positiva me seguirá aportando una gran ventaja competitiva respecto a las personas que ven esta revolución social, económica, tecnológica e industrial como algo catastrófico o amenazante. El miedo es una emoción muy dañina cuando nos domina y paraliza. Sin embargo, mantener la apertura mental y el foco en las oportunidades de esta revolución nos genera una emoción de confianza, de tranquilidad. Y la confianza es un estado mental mucho más productivo y creativo que el miedo.

Si empiezas desde ya a tomar decisiones y acciones en los 4 puntos clave, y los mantienes toda tu vida, estarás preparado para el cambio constante y brutal que se avecina. Y en lugar de que el tsunami te arrase, serás capaz de bucear por debajo de la gran ola, e incluso surfear y disfrutar de ella.

¿Aún no has comprado mi último libro? Pincha en el link “El hombre que se atrevió a soñar” 20 relatos de motivación y liderazgo. si quieres comprarlo on line. También está a la venta en las librerías más importantes de España.

sobremi

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor.