A medida que va creciendo el número de personas que entran en el blog y leen mis artículos, va creciendo a su vez mi responsabilidad de ser claro y preciso, de explicar con nitidez qué es el coaching, por qué puede ser tan beneficioso conocerlo y probarlo para cualquier persona. Creo que es muy importante que la sociedad conozca el coaching de verdad. John Whitmore, uno de sus creadores hace casi 30 años y con el que he tenido el privilegio de formarme como coach, ha dicho recientemente: “Gracias al coaching viviremos en un mundo mucho mejor, porque nos enseña el camino para alcanzar el éxito sin fomentar la mala competitividad”. Por eso, me gustaría comentar alguno de los mitos falsos con los que se identifica el coaching. Por ejemplo:

¿Es caro? Las tarifas del coaching no son más altas que cualquier otro servicio de asesoramiento empresarial o personal. Si hablamos de coaching empresarial, este mito viene de la idea de que el coaching es exclusivamente individual. Esto es falso, ya que el coaching abarca 3 opciones: formación, coaching para equipos, y coaching individual. En cuanto al coaching personal, las tarifas son similares a las de cualquier tipo de terapia, solo que el proceso de coaching suele ser mucho más breve, unos 6 meses de media.

¿Es sólo para grandes empresas? No. Es un servicio potentísimo para cualquier tipo de empresa, sea cual sea su sector o tamaño. De hecho, es una oportunidad única para que la PYME pueda competir con las grandes compañías, puesto que éstas ya están implantando procesos y formación de coaching. La PYME no puede seguir ciega a esta realidad. El coaching puede ayudar a evitar la escalofriante estadística de que el 80% de las PYMES desaparecen en sus 5 primeros años de vida, y el 80% de las que sobreviven desaparecen en los 5 años siguientes. Otro dato: el 95% de las empresas en EEUU y Reino Unido han desarrollado o desarrollan programas de coaching.

¿Es sólo para altos directivos? Por supuesto que no. El coaching está al alcance de cualquier persona que quiera crecer y lograr sus objetivos de forma más rápida y eficaz, sea un comercial, el director de una microempresa, una abogada, los socios de una pequeña compañía, un padre, un estudiante o una artista. El coaching es para personas normales y sanas. Cualquiera con un nivel adquisitivo medio puede beneficiarse.

¿Se trabajan sólo objetivos profesionales o empresariales? También es un error. El coaching es válido para cualquier tipo de objetivo, sea pequeño, mediano o grande. Dejar de fumar, adelgazar, potenciar la autoestima y seguridad en uno mismo, vencer el pánico a hacer presentaciones en público, mejorar la comunicación con la pareja o familiares, reconectar con tu esencia y valores, potenciar la inteligencia emocional y social…son sólo algunos ejemplos de los muchos objetivos que pueden trabajarse con un coach.

¿Es un tipo de consultoría? El coaching empresarial no es consultoría. Es un tipo de asesoramiento diferente. La consultoría ofrece soluciones y modelos estandarizados a la empresa, mientras que a través del coaching el empresario o directivo encuentra sus propias soluciones y crea sus modelos únicos de manera personalizada, con la ayuda y apoyo del coach. Esto provoca que las decisiones y actuaciones sean mucho más creativas e innovadoras, puesto que han sido creadas a partir del potencial y recursos internos del cliente. El consultor llega como un experto, te dice lo que tienes que hacer y cobra. El coach llega como un compañero de viaje, te pregunta, cuestiona tus ideas y decisiones para abrir tu foco y liberar tu creatividad, te ayuda a que tú encuentres tu solución…y por supuesto, también cobra.

¿Es una terapia? Rotundo no. Aunque ya algunas terapias utilizan determinadas técnicas similares al coaching, la base es totalmente diferente. Mientras que la terapia se centra en “arreglar” algo que no funciona, el coaching se centra en “mejorar” algo que puede funcionar mucho mejor, o lo que es lo mismo, descubrir el potencial enorme que todos llevamos dentro. La mayoría de las terapias se centran en “el problema”, mientras el coaching se basa en “la búsqueda de soluciones”. Además, la terapia trabaja sobre “lo que pasó”, y el coaching sobre “lo que queremos que pase”. El terapeuta normalmente da diagnósticos y consejos, mientras que el coach te ayuda a que encuentres tus propias respuestas. Por último, el coaching es un proceso más práctico, orientado a la acción.

JAVIER CARRIL. Coach.
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