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Las emociones en la toma de decisiones

Todos necesitamos tomar muchas decisiones a lo largo de nuestra vida, tanto personales como profesionales. Y algunas de ellas son verdaderamente importantes o incluso pueden marcar nuestra vida de manera positiva o todo lo contrario. Por eso, es fundamental que demos la importancia que se merece al impacto de nuestras emociones en la toma de decisiones. Repasemos algunas de las emociones que afectan más a nuestras decisiones.

  • El miedo. Está claro que el miedo impide que tomemos muchas decisiones. Miedo al fracaso, miedo a sufrir, miedo al ridículo, miedo a ser rechazado socialmente. Estos miedos y otros muchos de los que no somos conscientes nos condicionan gravemente y evitan que avancemos hacia nuestras metas y sueños. Por ejemplo, el miedo al fracaso nos impide arriesgarnos y tomar la decisión que necesitamos, como dejar un trabajo desmotivante y lanzarnos a buscar un trabajo que realmente haga honor a nuestras fortalezas y pasiones. El miedo a la soledad puede tenernos esclavizados en una relación tóxica o simplemente que no nos aporta felicidad. Y el miedo a que nuestros hijos sufran puede hacer que tratemos de controlarlos demasiado y generarles estrés y una presión excesiva. También el miedo afecta negativamente a algunas decisiones financieras que tomamos, por ejemplo si vendemos unas acciones de la Bolsa cuando su valoración ha bajado (los expertos dicen que ese es el peor momento para vender porque perdemos dinero, así que nos aconsejan que esperemos a que vuelvan a subir para vender).
  • El enfado. Cuando estamos rabiosos o irritados por una situación frustrante o por una conducta de otra persona que nos ha enfadado, tomamos decisiones precipitadas de las que luego nos arrepentimos. Así como el miedo normalmente nos inhibe e impide tomar decisiones, el enfado tiene el efecto contrario, es decir nos hace tomar decisiones que no deberíamos, con el calentón. Estas decisiones normalmente nos hacen perder credibilidad ante los demás, deterioramos las relaciones tanto en el trabajo como en nuestra vida personal, nos hacen perder influencia hacia los demás y finalmente pueden provocar el aislamiento y la falta de confianza hacia nosotros.
  • La tristeza. Es una emoción que si no la dominamos puede llevarnos a la pasividad, a la apatía, y a no tomar decisiones necesarias para nuestro bienestar o para nuestra carrera profesional. La tristeza nos lleva a teñir el mundo de pesimismo y eso nos influye porque no hacemos nada por cambiar una situación difícil de la que necesitamos salir. Por ello, el efecto más habitual de la tristeza es inhibir nuestra capacidad para la toma de decisiones.
  • La alegría. Puede sorprenderte que la alegría pueda afectarnos negativamente en la toma de decisiones pero es así cuando no la modulamos o equilibramos su intensidad, como ocurre con cualquier otra emoción. Cuando estamos eufóricos y entusiasmados porque todo nos va sobre ruedas y hemos tenido una sucesión de éxitos o experiencias positivas, tendemos a tomar decisiones poco reflexionadas, sin sopesar que las cosas tarde o temprano cambiarán. La alegría excesiva nos puede nublar el juicio, y convertirse en una venda en los ojos que nos impide ver las cosas con realismo y eso nos lleva a tomar malas decisiones que luego tienen consecuencias. Si volvemos a las decisiones financieras, la excesiva alegría o confianza puede perjudicar nuestra solvencia económica si invertimos en Bolsa cuando está en niveles muy altos y hay mucha euforia. Una vez más los expertos nos dicen que tomemos la decisión contraria a la que nos dicta la emoción: no comprar porque probablemente no suba mucho más o incluso empiece a perder valor.

Entonces ¿Qué es lo que debemos hacer con las emociones para poder tomar las decisiones más beneficiosas para nuestra vida? En primer lugar, es crucial permitirnos sentir todas estas emociones ya que son normales y muchas veces son totalmente necesarias. Si nos entrenamos en permanecer conectados con nuestras emociones, seremos más conscientes del efecto que pueden tener en nuestras decisiones. Además, a veces cualquiera de las emociones mencionadas puede ser necesaria precisamente para tomar la mejor decisión.

El miedo no siempre es negativo, no estoy de acuerdo con quien dice que debemos superar nuestros miedos porque son ficticios (es lo que dice el conocido ejecutivo de Google Mo Gawdat en su libro «El algoritmo de la felicidad»). No es verdad. Nunca dejaremos de tener miedos porque forma parte de nuestra esencia como seres humanos, y esto es bueno y necesario para la toma de decisiones. Si no tuviéramos miedo, también tomaríamos decisiones absurdas y precipitadas que nos generarían un elevado sufrimiento, así que olvídate de estos consejos ridículos de que podemos vivir y tomar decisiones sin tener miedo. Una cosa es evitar la parálisis que genera el miedo cuando no lo gestionamos, y otra cosa muy distinta es no escuchar la emoción del miedo cuando aparece en nuestro interior. Igual que la tristeza, la ansiedad, la rabia o la alegría, debemos permitir que emerjan nuestras emociones y escuchar el mensaje que quieren darnos, porque pueden ser muy útiles a la hora de tomar nuestras decisiones.

El segundo paso, después de escuchar y sentir nuestras emociones sin taparlas ni negarlas, es gestionar o regular las emociones, bajar su intensidad, con el fin de que no ciegue nuestra capacidad para el pensamiento crítico y en consecuencia no nos perjudique, ya sea tomando decisiones poco reflexionadas o bien evitando tomar decisiones que son necesarias. Así que la gestión de emociones es una competencia imprescindible si queremos tomar las mejores decisiones. Pero la autorregulación emocional no significa eliminar la emoción, sino bajar su intensidad para que podamos tomar el control de la situación, y decidir con acierto y con plena consciencia.

Las emociones (todas, sin excepción) son imprescindibles y es imposible eliminarlas. La forma más efectiva de que no nos afecten negativamente en la toma de decisiones es escucharlas y gestionarlas. Lo que sí debemos evitar es que controlen y dominen nuestras conductas y decisiones como si fuéramos marionetas. No hay nada más efectivo para esto que desarrollar la consciencia y la gestión emocional, y para ello la práctica de la meditación mindfulness es tremendamente eficaz porque aporta mucha claridad mental y equilibra nuestro estado emocional, precisamente el estado mental que necesitamos para que nuestras decisiones estén bien reflexionadas, libres de sesgos cognitivos y emocionales, y nos conduzcan a nuestros objetivos y nos eleven a los más altos niveles de felicidad y éxito.

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JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Cómo salir de la tristeza y el desánimo

Todos tenemos días en los que nos sentimos bajos de energía, desmotivados o tristes. Yo el primero. De hecho, durante las últimas semanas me he encontrado así algunos días, a causa de determinadas circunstancias personales y profesionales complicadas, y supongo que por el largo año de pandemia que llevamos, que a todos nos ha minado de una manera u otra. Y el caso es que me ha sorprendido. Porque hacía mucho tiempo que no sentía esta sensación de desánimo y tristeza.

No obstante, hay algo que me ha ayudado a salir de ese estado emocional de tristeza un día tras otro, y quería compartirlo contigo. Es algo bastante simple, pero poderoso. Esos días me hacía la siguiente pregunta: ¿Qué puedo hacer yo para que hoy sea un día extraordinario?. Y de pronto, mi cerebro empezaba a tratar de responder a la pregunta, con una cascada de respuestas e ideas de cómo darle la vuelta a mi estado emocional y terminar el día con la sensación motivante de haber creado un día extraordinario a pesar del inicio.

Te soy sincero: funcionó. Cada día que me sentía de ese modo, me hacía la misma pregunta y después de responderme, me ponía en marcha. Esencialmente, las respuestas iban desde tratarme a mí mismo con paciencia y autocompasión hasta comprometerme a cumplir todas las actividades, tareas y reuniones que tenía programadas, tanto de trabajo como a nivel personal, así como respetar el tiempo planificado para meditar, descansar y estar con mi familia. Y por supuesto, el firme propósito de no tapar mis emociones, de permitirme sentirlas aunque fueran desagradables, e indagar en ellas, para descubrir qué mensaje me querían trasladar en cada momento.

Una sola pregunta poderosa puede cambiar totalmente nuestro día. Y está en nuestras manos. Tenemos un gran poder para evitar el bloqueo, la parálisis, la rendición y la resignación. Porque una cosa es permitir sentir las emociones de tristeza, frustración y ansiedad, y otra cosa es permitir que nos dominen y limiten nuestra vida y nuestros objetivos. Si nos dejamos arrastrar por la tristeza y el desánimo, lo más probable es que dejemos de hacer las cosas que teníamos previstas en el día, que al finalizar la jornada sintamos que hemos perdido un día y en consecuencia nos sintamos mucho peor. Es decir, agravamos la situación. Y si no lo gestionamos, esto se puede repetir al día siguiente y al siguiente, siendo una espiral descendente que nos puede llevar a un estado de ánimo depresivo del que sea realmente difícil salir.

La pregunta poderosa ¿Qué puedo hacer yo para que hoy sea un día extraordinario?produce en mí un efecto impresionante que me ayuda a no caer víctima de las emociones negativas y tiene un profundo e impactante significado: La capacidad de elegir que tenemos todos los seres humanos. La capacidad de elegir nuestra actitud, incluso en las circunstancias más críticas de nuestra vida, como dijo el psiquiatra Viktor Frankl, pionero de la automotivación y la resiliencia.

Todo esto, por supuesto, es inteligencia emocional, y en concreto las 3 primeras competencias: autoconciencia de emociones, autorregulación de emociones y automotivación. Son capacidades fundamentales para nuestra vida y nuestro trabajo, si queremos vivir una vida extraordinaria y lograr metas ambiciosas.

Cada vez que te levantes triste, deprimido, desmoralizado, apático, hastiado o sin fuerzas, hazte esta pregunta: ¿Qué puedo hacer yo para hacer de este día un día extraordinario? Escucha las respuestas que te da tu mente, y sigue los pasos que te dicta tu sabiduría interior, que emerge cuando nos hacemos este tipo de preguntas poderosas.

Todos podemos reconectar con nuestro poder interior, con nuestra sabiduría innata, con nuestro Ser superior. Aplicarnos el coaching y sus preguntas poderosas, practicar meditación mindfulness con regularidad, y usar técnicas de inteligencia emocional son recursos imprescindibles para nuestra vida.

Si quieres aprender más estrategias y claves prácticas para tu bienestar emocional y tu autoconfianza, vente el miércoles 19 de mayo a la presentación de mi nuevo libro «Reconecta contigo» a las 19.30 h. (hora de España) Sólo tienes que pinchar en el link que te paso a continuación. Es un link donde te conectarás por Youtube en directo al webinar de la presentación. ¡¡Estás invitado/a!! Aquí lo tienes. Link Webinar «Método Reconecta contigo»

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JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Reconectar contigo, con la vida y con los demás

Este mes tengo el orgullo de presentarte mi 5º libro: «Reconecta contigo», que ya está a la venta en librerías online y a partir del 14 de abril estará en librerías físicas de toda España. Estoy realmente ilusionado, ya que seguramente este sea mi libro más ambicioso, profundo y espiritual.

El mundo en el que vivimos está lleno de incertidumbre y de cambios constantes. Además, todos nos enfrentamos en nuestra vida a grandes desafíos y dificultades. Es normal que nos sintamos frecuentemente abrumados y sobrepasados en el plano emocional, con altos niveles de estrés y de confusión.
Por otro lado, la educación, la cultura y la sociedad en la que hemos crecido nos han ido moldeando y programando desde la infancia con una serie de ideas preconcebidas limitantes. En el periodo de crecimiento de la infancia a la adolescencia perdimos la conexión con nuestra esencia a causa de que la mente, el ego y las creencias se apoderaron de nosotros para siempre. Esto hace que vivamos una vida muy por debajo de nuestras posibilidades y que sintamos una infelicidad y un malestar que no comprendemos. La razón principal es que hemos perdido la conexión con nosotros mismos, y, como consecuencia, la conexión con la vida y con los demás.

«Reconecta contigo» propone un mapa de ruta claro y poderoso para reconectar con nuestro verdadero potencial, con nuestra sabiduría y grandeza innatas. A través de las tres grandes misiones de nuestra existencia (reconectar con uno mismo, reconectar con la vida y reconectar con los demás), te invito a descubrir quién eres más allá de creencias o ideas limitantes, cómo puedes disfrutar de una vida plena y extraordinaria, y cómo puedes cultivar relaciones más auténticas y honestas con las personas de tu vida. Se trata de un viaje apasionante al centro de tu ser y al núcleo de la felicidad duradera.

Misión nº 1: Reconectar con uno mismo
Sin duda el primer paso es mirar en nuestro interior, y descubrir qué nos limita, qué ideas preconcebidas y actitudes están condicionando y obstaculizando nuestra sabiduría interna. Para ello es necesario parar, pasar tiempos regulares y frecuentes en soledad, en silencio y quietud, convivir con nuestros pensamientos y emociones que no siempre son positivos o alegres, y finalmente aceptarnos y querernos. No existe otra manera de reconectar con nosotros. En el libro abordo disciplinas y herramientas efectivas para conectar y desplegar nuestra sabiduría interior como la meditación zen, el mindfulness o el diálogo de voces.

Misión nº 2: Reconectar con la vida
Esta segunda misión supone comprender realmente qué es la vida y cómo vivirla con sabiduría. Normalmente estamos en guerra con la vida, deseando que todo salga según nuestros planes, generando constantes expectativas irreales sobre lo que «debería» ser la vida. Todo esto nos genera un enorme sufrimiento, estrés y confusión. Necesitamos aprender a soltar, a conciliarnos con la vida tal como es, a dejar de querer que la vida se adecúe a nuestros caprichos y demandas, a ser más agradecidos y valorar las pequeñas cosas, y por último, a ser más responsables con el planeta. Entonces tendremos una visión más real y aterrizada, y podremos vivir y saborear el momento presente de verdad. Integrar las 3 leyes de la existencia de la filosofía budista, la práctica de la gratitud y el fomento del desapego serán cruciales en esta misión.

Misión nº 3: Reconectar con los demás
Las personas somos seres sociales. Necesitamos relacionarnos con otras personas para enriquecernos y vivir una vida plena. Sin embargo, las relaciones suelen ser una pesadilla para la mayoría de las personas, convirtiéndose en una enorme fuente de conflictos, estrés y dolor. La clave para disfrutar de relaciones plenas, honestas y auténticas es conocer y evitar los 7 errores que nos desconectan de los demás, potenciar la inteligencia emocional para saber cómo expresar nuestras emociones y necesidades, huir de la tentación de los juegos emocionales tóxicos y aprender herramientas como la comunicación no violenta, del psicólogo Marshall Rosenberg, la escucha empática o la comunicación consciente, todo ello explicado en el libro.

2021 será el año de reconectar. Reconectar con lo importante, con lo esencial de nuestra vida. Será el año para reconectar con nosotros, con la sabiduría innata que hay en nuestro interior, con los aprendizajes que nos ha dado la pandemia para aumentar nuestra resiliencia. Será el año de valorar las pequeñas cosas fundamentales que habíamos dado por sentado, y de reconectar con las personas más queridas de nuestra vida, para construir o quizá reconstruir relaciones más auténticas y plenas con los demás.

¿Te apuntas a reconectar? Puedes comprar el libro en Amazon en este link: Comprar libro

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Los 8 caminos para una vida plena

La filosofía budista contiene una gran sabiduría que todos podemos aprovechar para mejorar la calidad de nuestra vida y mejorar también como seres humanos. Dentro de su enorme legado para la humanidad y el alivio del sufrimiento, Buda creó el llamado Óctuple sendero, que consiste en 8 caminos a cultivar con el fin de vivir una vida extraordinaria y plena. El Óctuple Sendero es una verdadera guía para actuar de forma más consciente y equilibrada, para tomar decisiones más responsables para la supervivencia y sostenibilidad de nuestro planeta, y para mejorar nuestras relaciones personales. En definitiva, un manual para mejorar como personas. Estos son los 8 caminos para ello:

  1. Comprensión correcta
  2. Intención correcta
  3. Habla correcta
  4. Acción correcta
  5. Atención correcta
  6. Concentración correcta
  7. Esfuerzo correcto
  8. Modo de vida correcto

Estos ocho aspectos nos proporcionarán una guía clara y concreta para transformar totalmente nuestra vida. Es importante no confundir la palabra “correcto” o “correcta” con los juicios morales que nos han enseñado desde niños sobre lo que es correcto o incorrecto. Lo correcto se refiere aquí a lo sabio o lo consciente. Por ejemplo, el esfuerzo correcto sería el esfuerzo sabio y necesario para cualquier tarea que emprendamos, y lo mismo para el resto de los ocho caminos.

La comprensión correcta. Se trata de comprender qué es la vida, qué significa, y alejarnos de ideas preconcebidas o de falsas ilusiones. La comprensión correcta está relacionada con tener claridad mental y ecuanimidad, y surge la mayoría de las veces de la experiencia directa. Cuando hemos superado positivamente una crisis vital o profesional importante, seguramente hayamos aumentado nuestra comprensión y por tanto, hemos evolucionado y crecido gracias a dicha crisis. Comprender también tiene que ver con integrar y aceptar determinadas leyes universales, como que todo cambia constantemente y nada permanece, o que nada ni nadie satisfará de forma duradera nuestras necesidades básicas. Entenderlo nos evitará una gran cantidad de sufrimiento.

La intención correcta se refiere a revisar siempre nuestras intenciones y aspiraciones, por si se han convertido en deseos y apegos perversos. ¿Qué intención tenemos cuando tenemos una conversación difícil con nuestro hijo, la de convencerle de nuestras razones o la de escucharle y comprenderle? ¿Qué intención real está detrás de participar en un voluntariado? ¿Es realmente ayudar a los demás o es eliminar nuestro sentimiento de culpabilidad o mostrar a los demás lo buena persona que somos? Ante todo, debemos ser muy honestos con nosotros respecto a nuestras intenciones, porque de lo contrario nos estaremos engañando y nos sumergiremos irremediablemente en la ignorancia y el sufrimiento permanente. A veces nos horrorizará descubrir nuestras auténticas intenciones porque muchas veces, bajo la apariencia de ser simpáticos y buenas personas, lo que realmente pretendemos con nuestras acciones es manipular a los demás o pavonearnos de nuestras cualidades.

El habla correcta tiene que ver con nuestro lenguaje, las palabras que utilizamos para comunicarnos con nosotros y con los demás. El lenguaje no es inocente y la forma de hablarnos a nosotros mismos provoca un gran impacto en nuestra autoestima y bienestar emocional. Asimismo, la forma de hablar a los demás impacta profundamente en las relaciones personales y profesionales. Es fundamental responsabilizarnos de cómo hablamos y cómo decimos las cosas.

La acción correcta se refiere a nuestros comportamientos y decisiones. ¿Qué consecuencias generan dichas conductas? ¿Presionamos a los demás cada vez que no hacen lo que nosotros queremos? ¿Manipulamos a nuestros amigos y familiares? ¿Practicamos el victimismo o nos comportamos de forma agresiva y violenta? Se trata de revisar nuestra forma de actuar y comportarnos con los demás, pero también con la naturaleza. ¿Somos respetuosos con el medio ambiente y el cuidado de nuestro planeta? ¿Colaboramos para que los animales vivan tranquilos en su entorno?

La atención correcta y la concentración correcta están muy conectados con el equilibrio emocional, la presencia y el mindfulness, ya que a través de la práctica de esta disciplina no sólo entrenamos nuestra atención en el momento presente (que es la atención correcta) sino que aprendemos a focalizarnos en lo importante de nuestras vidas (concentración correcta) y potenciamos nuestra inteligencia emocional. Atención y emoción están totalmente conectadas. Daniel Goleman, gurú de la inteligencia emocional, dice que entrenando la atención mejoramos la autorregulación de emociones.

El esfuerzo correcto tiene que ver también con la presencia y la práctica del mindfulness, con el fin de evitar esforzarnos demasiado en cualquier ámbito. Cuando nos olvidamos de nosotros y nos forzamos demasiado para conseguir un objetivo, estamos alejándonos del esfuerzo correcto, porque estamos descuidando nuestro equilibrio y nuestra salud, y las consecuencias pueden ser nefastas. El sobreesfuerzo implica tensión, estrés, ansiedad, dolor, y como consecuencia, falta de claridad mental, irritabilidad, y pérdida de eficiencia. Aunque es una locura sobrepasarnos a nosotros mismos, lo hacemos continuamente. Pasamos horas y horas trabajando sin descanso, nos exigimos a nosotros mismos la perfección en todos nuestros roles tanto profesionales como personales, y como la perfección es imposible nos embarcamos en un viaje interminable de estrés porque nos presionamos constantemente de manera tóxica e insana.

Al final, cuando nos extralimitamos y nos esforzamos demasiado, pagamos un alto precio. Así que la sabiduría tiene que ver con ser conscientes de nuestros límites, conscientes de que somos humanos, de que necesitamos cuidarnos y descansar, y por tanto debemos hacer el esfuerzo correcto y justo, no más de lo que es razonable o saludable. Un ejemplo del esfuerzo correcto es la práctica de la meditación. Jon Kabat-Zinn dice en su libro “Vivir con plenitud las crisis” que debemos practicar mindfulness evitando esforzarnos por conseguir algo. Se trata de mantener la atención justa, evitando la tensión innecesaria que surge de esforzarnos demasiado.

Finalmente, el modo de vida correcto implica un modo de vida responsable, sano y auténtico, que es necesario para reconectar con la vida. Podemos potenciar notablemente el modo de vida correcto a través de una filosofía de vida basada en el minimalismo. Si quieres saber más, pincha en el post que publiqué el mes pasado: Minimalismo. Menos es más.

Así que ¿Por dónde quieres empezar? Hay muchas disciplinas y herramientas que nos pueden ayudar, por ejemplo el mindfulness, la Comunicación no violenta, el minimalismo o la inteligencia emocional. Te animo a indagar en ellas y sobre todo aplicarlas en tu vida, porque como decía, la única manera de que te lleven a la vida plena y a convertirte en una persona más consciente, equilibrada y feliz es actuando, experimentando, equivocándote y aprendiendo de ello.

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

¿Nuevos propósitos para 2021?

Después de la conmoción mundial que hemos vivido durante el 2020 con la pandemia, hemos comenzado el 2021 en España con «Filomena», el temporal que ha dejado las mayores nevadas de la historia en muchos puntos de España, y desde luego en Madrid, donde vivo. Muchos nos preguntamos ¿Qué más puede suceder de único y extraordinario? ¿Qué nos puede deparar el 2021 después de lo que hemos vivido el año pasado?

Pero el nuevo año también invita a plantearnos nuevos propósitos y objetivos para mejorar nuestra vida. Es, sin duda, positivo marcarnos metas que nos parecen importantes y llevamos tiempo posponiendo, siempre que nos comprometamos firmemente para hacerlas sí o sí, sin excusas. De lo contrario, será una fuente de frustración y desmotivación si no los cumplimos. Al menos los nuevos propósitos, que están enteramente bajo nuestro control (al contrario que las pandemias globales y las nevadas históricas), debemos cumplirlos. Porque esa es la clave de la salud mental y emocional, focalizarnos en lo que sí podemos controlar, y evitar poner el foco en todo lo que no podemos controlar, que es una gran parte de nuestras vidas.

Por eso son importantes los nuevos propósitos, porque nos proporcionan un equilibrio emocional y una fortaleza mental que nos ayuda muchísimo en tiempos de incertidumbre y de acontecimientos que están totalmente fuera de nuestro control.

¿Qué te gustaría haber logrado a finales de 2021? Trata de visualizarte a finales del mes de diciembre, imaginando que has conseguido el objetivo o propósito que quieres. ¿Qué sentirás? ¿Qué pensarás sobre ti? ¿Qué obstáculos tendrás que resolver durante el año para conseguirlo? Puedes hacer la visualización como un ejercicio formal, es decir cerrando los ojos e imaginándote realmente a ti mismo allí, en el mes de diciembre de 2021, celebrando que has conseguido ese propósito tan importante. ¿Cómo lo vas a celebrar?

Y respecto a los propósitos, hay muchos de ellos realmente buenos, que está demostrado que contribuyen claramente a nuestra felicidad y bienestar. Vamos a repasar algunos muy habituales, quizá te sirvan como ideas si aún estás pensándolo:

  1. Empezar a hacer deporte de manera regular. Da el primer paso, apúntate a un gimnasio o a clases de algún deporte que te divierta. O empieza a caminar todos los días durante media hora. La clave es empezar, aunque sea de manera muy modesta, con la intención de ir incrementando la dificultad y el compromiso del objetivo.
  2. Aprender a meditar. La ciencia ha demostrado con miles de estudios que meditar de manera regular aumenta nuestro bienestar psicológico y reduce el estrés y la ansiedad. Si llevas tiempo con este propósito, tienes ahora una oportunidad única, porque voy a impartir un webinar gratuito sobre mindfulness (la meditación más practicada en el mundo) el próximo lunes 18 de enero. Apúntate escribiendo un email a carmen.celemin@execoach.es
  3. Formarte en algo que potencie tu perfil profesional. Todos los expertos en empleo y carrera profesional coinciden que las soft skills (habilidades interpersonales) son fundamentales para el éxito profesional. De hecho, serán la ventaja competitiva determinante que las empresas del siglo XXI demandarán en sus profesionales. Aquí tienes una sugerencia de cursos en habilidades interpersonales a precios muy económicos. Execoach Academy
  4. Ahorrar un 20% de tus ingresos mensuales. Haz un seguimiento exhaustivo durante un mes de todos tus gastos, anotando el concepto y los euros gastados. Te dará una información importantísima que te servirá para darte cuenta de dónde estás despilfarrando el dinero. Otra estrategia es programar una transferencia automática mensual de 100 o 200 € desde tu cuenta bancaria a un producto de ahorro o un fondo de inversión indexado. Así no tendrás que recordarlo y en unos meses te sorprenderás de la cantidad acumulada y de lo mucho que puedes ahorrar.

Finalmente, para garantizarte lograr uno de estos propósitos o cualquier otro, y llegar a finales de 2021 con el orgullo y la alegría de haber conseguido ese objetivo tan importante, puedes contratar un coach profesional que te apoye, te proporcione estrategias de éxito y te haga seguimiento hasta alcanzar el éxito. El porcentaje de éxito aumenta radicalmente cuando cuentas con un coach. Si estás interesado, pídeme información y te la enviaré con mucho gusto.

¡A por ello, entonces! Suceda lo que suceda este año que no esté bajo nuestro control, te deseo que consigas tus propósitos de nuevo año, que sí están bajo tu control.

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

El hábito egocéntrico de interrumpir

Interrumpir a los demás mientras están hablando es un hábito muy arraigado en nuestra sociedad. De hecho, está tan arraigado que ni siquiera somos conscientes de cuantas veces lo hacemos y por supuesto, de qué consecuencias tiene en nuestras relaciones. Interrumpir es justo lo contrario que escuchar de verdad. Cuando interrumpimos a nuestra pareja, nuestro hijo o nuestro compañero de trabajo significa que no estamos escuchándoles con interés. Pero ¿Por qué interrumpimos tanto?

El primer error es confundir la interrupción con la interacción. Creemos que cuando estamos conversando con alguien, necesita de nosotros un feedback, una cierta interacción, como demostración de que la estamos escuchando con atención. Esto es cierto. Cuando estamos contando algo importante no es muy alentador tener enfrente una especie de maniquí que ni se mueve ni emite ningún tipo de sonido. Pero una cosa es interactuar o demostrar que escuchamos con breves sonidos o frases tipo «Ya…entiendo…ajá…mmm…¿De verdad?…claro…» o similares, y otra cosa es interrumpir a la otra persona para dar tu opinión, contar tu experiencia, dar un consejo o cualquier otro hábito a través del cual cogemos el protagonismo de la conversación. Esto no es interactuar, es simplemente interrumpir al otro.

Dice Jon Kabat-Zinn, el creador del método mindfulness, en su libro «El poder sanador del mindfulness», que cuando interrumpimos a alguien en una conversación, estamos dando un mensaje claro y contundente: que cualquier cosa que vayamos a decir en ese momento, sea lo que sea, es más importante, interesante, oportuno o relevante que cualquier punto de vista o sentimiento que cualquier persona pudiera expresar, da igual quien sea la persona o el amor que sintamos por ella. Por lo tanto, interrumpir es una demostración indiscutible de egocentrismo y de falta de empatía.

En el juego social, es decir en las habituales reuniones sociales de amigos o familiares que todos tenemos, se observan estos comportamientos egocéntricos constantemente. En este tipo de reuniones sociales no importa interesarse por los demás ni escuchar, lo único que importa es quién gana en el juego social de monopolizar la conversación y demostrar que es el más listo e interesante de la reunión. Si miramos con curiosidad y atención, lo percibiremos con claridad en los demás. O quizá nos sorprendamos descubriendo que somos nosotros mismos los que tendemos a interrumpir constantemente a los demás, intentando monopolizar la conversación.

¿Y qué consecuencias tiene interrumpir a los demás en nuestras relaciones? Sin duda, es un pésimo hábito que deteriora gravemente nuestra conexión con los demás. Si las personas son interrumpidas, automáticamente deducen que no nos interesa nada lo que están diciendo, y lo que verdaderamente nos interesa es escucharnos a nosotros mismos. Así que los demás se distancian de nosotros y dejan de confiarnos sus problemas e inquietudes. Si se ven forzados a seguir teniendo relación con nosotros por no quedar mal o porque directamente conviven con nosotros, dicha relación se convertirá en superficial y poco auténtica. Por otro lado, interrumpir mucho a los demás y monopolizar las conversaciones proyecta una imagen pública soberbia, prepotente y con una total falta de empatía.

Estoy de acuerdo con Kabat-Zinn, cuando en su libro dice que interrumpir a los demás es una forma de violencia, a veces sutil y otras veces no tan sutil, que ejercemos contra los demás. Cada vez que interrumpimos a nuestra pareja o hijo, no dudes que lo sienten como una micro-agresión por tu parte. Si es un hábito muy integrado en nosotros y del que ni siquiera somos conscientes, nuestros amigos y familiares habrán sufrido una acumulación de micro-agresiones a lo largo de los años de relación con nosotros. Y estos miles de microagresiones acumuladas habrán generado desconexión, resentimiento, rabia, frustración y falta de confianza hacia ti, ya sean tus amigos, tus hijos, tu pareja, tus compañeros de trabajo, tus colegas o simplemente conocidos.

Necesitamos desarrollar nuestra paciencia y nuestra capacidad de escuchar con verdadero interés a los demás. Y uno de los primeros pasos es dejar de interrumpir y dejar de robar el protagonismo de la conversación a los demás. Y no sirve de excusa que estés dando un consejo o tu opinión con la mejor intención. El hecho de que tengamos buenas intenciones no implica que estemos haciéndolo bien. Una antigua regla Zen dice que debemos esperar un mínimo de 3 segundos después de que la otra persona haya terminado de hablar, y entonces podemos intervenir. Si todos recordáramos esta regla Zen en nuestra vida cotidiana, nuestras relaciones mejorarían radicalmente.

El mindfulness (atención plena) es una disciplina con la que aumentamos la consciencia y potenciamos nuestra atención en todos los ámbitos de la vida, y nuestra comunicación no es una excepción. Cuando, gracias a un mayor nivel de conciencia, nos damos cuenta de los errores que cometemos en la comunicación con los demás, como el de interrumpir, podemos tener la oportunidad de ir cambiando nuestros malos hábitos, y consiguiendo con ello relaciones más auténticas, plenas y profundas. Si tienes interés en desarrollar estas capacidades, apúntate ya al Curso MBSR de mindfulness de 8 semanas, en directo y online, que impartiré de enero a marzo de 2021: Más información e inscripción

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

CURSO MBSR de Mindfulness para la reducción del estrés

Los psicólogos de todo el mundo han alertado que después del horror de la pandemia sanitaria, en los próximos años habrá una pandemia de salud mental y de ansiedad. Por ello, más que nunca necesitamos herramientas y disciplinas que nos ayuden a manejar la ansiedad y el estrés de nuestras vidas. La pandemia ha sido una crisis global que nos ha afectado y seguirá afectando a todos, pero además cada uno de nosotros, en nuestras vidas, tenemos que afrontar numerosas crisis y momentos difíciles. En demasiadas ocasiones, nos sentimos sobrepasados por las demandas de la vida y por la enorme incertidumbre y los constantes cambios del mundo en que vivimos. El curso MBSR es la mejor inversión que puedes hacer por ti, porque desarrollarás habilidades emocionales imprescindibles como la resiliencia, la automotivación y la gestión de emociones como el miedo, el estrés y la ansiedad. Pero además, aprenderás a disfrutar más plenamente del momento presente, y tanto tú como tu vida se transformarán por completo.  

El Mindfulness es una disciplina de entrenamiento de la mente para desarrollar la atención, la inteligencia emocional, y el liderazgo personal, validada por la neurociencia a través de numerosos estudios científicos. Gracias a su práctica regular obtenemos un estado de conciencia, claridad mental y equilibrio emocional que nos ayuda a afrontar los desafíos y dificultades de la vida, así como a disfrutar más plenamente de ella.

Mindfulness es el estado mental de “atención plena” en el momento presente sin juicios. Implica estar focalizado al máximo, evitar la dispersión, concentrar toda la energía y recursos en los objetivos marcados, utilizar todo el potencial creativo que tenemos. Mindfulness nos ayuda no sólo a manejar el estrés de forma efectiva y a ser más felices, también a convertirnos en personas más eficientes y productivas en el trabajo. Por eso su interés es creciente, y seguirá aumentando en los próximos años.

BENEFICIOS DEL MINDFULNESS

  • Aprender a gestionar el estrés de forma efectiva.
  • Potenciar habilidades emocionales: autocontrol y gestión de emociones negativas, empatía, liderazgo, gestión de la incertidumbre y del cambio.
  • Desarrollar habilidades cognitivas: atención, concentración, claridad mental para toma de decisiones, visión global, foco en lo importante.
  • Mejorar el rendimiento y efectividad personal.
  • Aumentar la felicidad en la vida y el trabajo.
  • Conectar con nuestro interior, con nuestras necesidades y desarrollar una relación de paz interior con nosotros mismos.


EL PROGRAMA MBSR: ORIGEN Y VALIDACIÓN CIENTÍFICA


El programa Mindfulness Based Stress Reduction (MBSR)
fue desarrollado a finales de los años 70 por Jon Kabat-Zinn en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts con el objetivo de enseñar a reducir el estrés, los síntomas del dolor y la dependencia de analgésicos a los pacientes de dolores crónicos, generalmente producidos por enfermedades oncológicas, y ha sido, desde 1979, el programa más investigado dentro de las intervenciones basadas en Mindfulness. También es el programa de mindfulness más prestigioso a nivel internacional, y por el que han pasado miles de personas que han mejorado su bienestar psicológico y físico, así como la conexión con su interior. Si quieres ver un resumen de los hallazgos científicos del MBSR, pincha en este link. https://www.nature.com/articles/nrn3916

El MBSR tiene un soporte muy importante en investigación científica, con evidencias experimentales en el tratamiento del estrés, la ansiedad y la depresión. No obstante, para obtener todos sus efectos beneficiosos, es fundamental un compromiso de práctica de entre 30 y 40 minutos al día durante el programa. Si cumples con las recomendaciones y pautas del programa, irás conociendo los procesos internos que originan el sufrimiento humano. Asimismo, descubrirás nuevas formas de relacionarte con los acontecimientos vitales y en especial con las emociones y experiencias dolorosas. Es también un paso para conectar contigo mismo/a de forma íntima y amable, identificar cuáles son tus necesidades y saber cómo cuidarte.

El MBSR desarrolla, mediante un entrenamiento sistemático, una forma de prestar atención abierta que se enfoca en el momento presente. Este proceso contrasta con nuestra experiencia cotidiana donde nos encontramos fácilmente y de forma inconsciente vagando de pensamiento en pensamiento, o viviendo en piloto automático o suprimiendo experiencias no deseadas, todo lo cual nos reporta un gran malestar psicológico. Por ejemplo, un estudio mostró que nuestras mentes divagan alrededor del 47 % del tiempo durante el día y que el vagabundeo de la mente predice la infelicidad posterior.

El MBSR se está aplicando ya en más de 250 hospitales de EEUU, y en general, en los países anglosajones el mindfulness está aumentando su importancia y presencia en cualquier contexto de salud mental. Pero el mindfulness se ha extendido ampliamente a otros ámbitos como la educación, el mundo empresarial e incluso el deporte de élite. El programa MBSR enfatiza la capacidad de parar antes de actuar para aprender a responder, en vez de reaccionar de forma automática, a los acontecimientos. Enmarcado en el contexto de la medicina cuerpo/mente integrativa, el curriculum del MBSR se enfoca en el cultivo experiencial de prácticas con el objetivo de desarrollar comportamientos positivos para la salud y la resiliencia psicológica que puedan ser usadas de manera efectiva a lo largo del desarrollo de la vida del participante. Este enfoque apoya el aprendizaje, el fortalecimiento y la integración de un rango de habilidades de autorregulación basadas en Mindfulness a través del desarrollo de recursos internos innatos de la persona.

  • Sesión de presentación. Sesión de 2,5 horas totalmente gratuita donde se presenta el programa de 8 semanas para que los participantes tengan la información esencial: investigaciones de la neurociencia y la psicología sobre los efectos del mindfulness, aspectos principales del programa, compromiso de práctica diaria, y resolución de dudas. Apúntate sin compromiso a la sesión de presentación gratuita enviando un email a carmen.celemin@execoach.es 
  • 8 sesiones. Aprenderás los fundamentos, metodología, actitudes clave, todo el abanico de prácticas y técnicas formales de meditación mindfulness, así como su aplicación a los distintos aspectos de la vida (hábitos saludables, comida consciente, comunicación consciente, gestión emocional, gestión de prioridades y gestión del tiempo, etc.). Todas las sesiones son de 2,5 horas y será una sesión por semana, siempre el mismo día de la semana excepto si es festivo, en cuyo caso se pasará al día siguiente laborable.
  • Un día intensivo de práctica. Entre la 6ª y la 7ª semana se realiza una sesión intensiva de práctica de 7 horas en silencio, que se celebra un sábado de 10 a 17 h.
  • El programa será impartido online en directo a través de Zoom.


CONTENIDOS DEL PROGRAMA

  • Fundamentos teóricos y científicos del mindfulness y del programa MBSR. Estudios e investigaciones de la neurociencia. Mindfulness en el mundo.
  • Qué es el estrés. Fisiología y psicobiología del estrés. Consecuencias para la salud y el rendimiento. Tipos de estrés: eustrés y distrés.
  • Fuentes de estrés. Las conductas y actitudes que más estrés y ansiedad nos generan. Los 7 patrones mentales más estresantes. Modelos útiles para entender los mecanismos clave en el proceso del estrés adaptativo y no adaptativo. Fundamentos teóricos y prácticos para regular el estrés según el MBSR.
  • Beneficios de la práctica mindfulness. Concentración, alto rendimiento, foco en lo importante, claridad mental para toma de decisiones, gestión emocional, gestión de estrés, empatía, visión global, liderazgo, gestión del cambio e incertidumbre.
  • Cómo ha evolucionado el cerebro y elementos esenciales de su funcionamiento.
  • El modo mental automático y el modo mental mindfulness. ¿Qué es el piloto automático? Consecuencias del piloto automático para nuestra felicidad y rendimiento.
  • Qué es y qué no es mindfulness: entrenamiento de la mente para desarrollar nuestro máximo potencial. ¿Es lo mismo que meditar? El método para practicar.
    Las 4 actitudes básicas. Diferencias entre práctica formal y práctica informal.
  • Aprendizaje y práctica intensiva de técnicas formales de meditación mindfulness. Técnica de atención enfocada en la respiración. La importancia del “ancla” como recurso interno.
  • La influencia de la atención en la cognición, la regulación emocional y el estado corporal. Técnicas básicas del MBSR que desarrollan la atención plena. Atención sostenida, metacognición y meta-atención, apertura o aceptación de los procesos internos (sensaciones, pensamientos, emociones y regulación del estado nervioso).
  • El poder del aquí y ahora. Técnica de atención expandida o conciencia abierta.
  • Claves de la práctica mindfulness. Autoconocimiento. Gestión de la reactividad y los juicios. Detección de patrones limitantes de nuestra mente.
  • Técnica Body scan (escáner corporal). Técnica atención a los sonidos.
  • Cómo funciona nuestra mente. Cómo conocerla y manejarla de forma positiva. Técnica atención y clasificación de los pensamientos. Etiquetado de emociones.
  • Yoga: estiramientos y movimientos suaves y conscientes que proporcionan liberación de tensiones psicosomáticas y desarrollo de la atención plena. Técnica atención al cuerpo caminando.
  • Aplicaciones a la vida cotidiana para vivir de forma más plena y para mejorar nuestro desempeño en el trabajo. Comunicación consciente, gestión del cambio y la incertidumbre, alimentación consciente, escucha mindful, disfrutar más del presente, mejorar la capacidad de estar en el aquí y ahora disminuyendo los procesos de “rumiación” y “preocupación” que nos impulsan a proyectarnos en el futuro o a revivir el pasado.
  • Autoconciencia y autorregulación emocional. Inteligencia emocional a través de la práctica del Mindfulness. Mindfulness y felicidad.
  • Hábitos Pautas para integrar la práctica mindfulness como un hábito.

Material del curso
Se entregará al participante documentación del curso y grabaciones en audio de las principales técnicas mindfulness, guiadas por el propio Javier Carril, para que pueda practicarlas a lo largo del curso con toda facilidad y seguridad. También se enviarán ejercicios prácticos en el periodo entre sesiones.

¿A QUIEN VA DIRIGIDO?
No necesitas conocimientos previos para asistir a este curso. El programa MBSR está dirigido a todas aquellas personas comprometidas con su desarrollo personal y que deseen emprender un proceso de auto-descubrimiento para explorar maneras de ser y estar en el mundo que deriven en un mayor control de su salud física y psicológica y del logro de un mayor bienestar. En ocasiones un especialista médico deriva a la persona al programa como complemento para manejar o mejorar determinadas condiciones físicas, como cuadros de dolor, hipertensión, enfermedad cardiovascular o cáncer; y también condiciones psicológicas como ansiedad, depresión o estrés. Pero no es necesario en absoluto estar enfermo o encontrarse mal para participar en el curso y obtener grandes beneficios, pues está indicado para todas las personas que quieran comprometerse en una práctica sistemática para potenciar recursos internos que les ayuden a cuidar mejor de su salud psicológica y física.

SOLICITUD Y REQUISITOS DE ADMISIÓN
Para inscribirse en el programa hay que rellenar una solicitud de inscripción en el que se requieren datos de carácter personal que serán tratados con absoluta confidencialidad y siguiendo la normativa de la LOPD y serán evaluados por el equipo docente para el desarrollo óptimo del programa. Es posible que el docente contacte con el estudiante antes o después de la sesión de orientación para aclarar algún término de la solicitud. El programa conlleva un compromiso no sólo de participación en las sesiones, sino de práctica diaria de aproximadamente 45 minutos.

Si la persona está siguiendo algún tipo de tratamiento médico, debe indicarlo al rellenar la solicitud de inscripción al programa, así como consultar con su médico que va a realizar el programa MBSR. Es importante acudir a todas las sesiones. Si el participante padece de alguna condición psico-física que le impida participar y practicar en torno a 40 minutos diarios, es preferible realizar el programa más adelante, en un momento en el que disponga de las condiciones y de la energía requerida para este entrenamiento. Durante algunas sesiones se realizarán ejercicios de movimientosconscientes llevando la atención a las sensaciones físicas, y el participante será responsable de realizar solo aquellos ejercicios que le sea posible y de no rebasar sus límites produciéndose una lesión. Siempre prevalecerá el auto-cuidado ante cualquier instrucción del profesor.

CERTIFICADO VÁLIDO PARA ITINERARIO FORMATIVO DE PROFESOR MBSR
La realización de este programa no capacita para ejercer como profesor de mindfulness ni del programa MBSR. No obstante, la asistencia como participante en el programa es un requisito necesario si se quiere iniciar el itinerario formativo de Certificación y Formación como profesor en MBSR. Al finalizar el programa, aquellos que cumplan los requisitos de asistencia recibirán un certificado de asistencia. Aunque lo ideal es participar en todas las sesiones, a veces las circunstancias lo impiden. Si antes de comenzar la persona ya sabe que faltará a más de dos sesiones es preferible asistir a una edición futura del programa. Para obtener el certificado de asistencia al programa, la persona no podrá faltar a más de dos sesiones, considerándose sesión también la de orientación y el día intensivo de práctica, siendo recuperables en otra edición del programa si esto es posible.

METODOLOGÍA
El curso es fundamentalmente experiencial y práctico. Se utilizarán diferentes metodologías para potenciar el aprendizaje práctico de los participantes:

  • Ejercicios individuales y dinámicas grupales.
  • Práctica intensiva de técnicas mindfulness guiadas por el formador.
  • Coaching para potenciar la participación e interacción del grupo.
  • Vídeos pedagógicos y música.

Trabajando sobre los 3 pilares del aprendizaje:

  • Conciencia: darme cuenta de qué es lo que debo cambiar y mejorar.
  • Responsabilidad: decidir y comprometerme con dicho cambio.
  • Acción: poner en marcha el cambio con acciones y comportamientos concretos.

PONENTE
Javier Carril. Ver Perfil Javier Carril

DATOS LOGÍSTICOS E INSCRIPCIÓN

  • Fecha sesión de presentación: 17 de enero de 2022 de 19 a 21.30 h. (hora de España) Apúntate sin compromiso a la sesión de presentación gratuita enviando un email a carmen.celemin@execoach.es
  • Fechas de las sesiones 1 a 8: 24 y 31 de enero; 7, 14, 21 y 28 de febrero; 7 y 14 de marzo de 2022 en horario de 19 a 21.30 h. (hora de España)
  • Fecha del día intensivo: sábado 5 de marzo 2022 de 10 a 17 h. (hora de España)
  • Lugar/formato: el programa se realizará totalmente online en directo a través de la herramienta Zoom (se enviará el link para conectarse a la sala de Zoom unos días antes del comienzo del curso).
  • PRECIO: 395 €Incluye un ejemplar del libro “7 hábitos de mindfulness para el éxito”, dedicado y firmado por Javier Carril.
  • Plazas limitadas.
  • DESCUENTOS: Un 10% si te inscribes y realizas el pago antes del 31 de diciembre. Un 10% si otra persona se inscribe gracias a tu recomendación. Un 20% si has asistido a otro curso en abierto de Execoach en el pasado. Los descuentos son acumulables hasta un máximo del 20%.

CÓMO INSCRIBIRSE: enviando un e-mail a carmen.celemin@execoach.es solicitando la reserva de plaza o la inscripción a la sesión de presentación gratuita, sin compromiso ninguno. En caso de reserva de plaza, te enviaremos el formulario de solicitud con información importante que necesitamos conocer de ti, para que lo rellenes y nos lo envíes. Una vez revisada la solicitud y comprobado que cumples con todos los requisitos, se te comunicará la aceptación. Posteriormente, te comunicaremos la fecha para realizar el pago del importe del curso. Si te inscribes a la sesión de presentación gratuita, te enviaremos los datos de la sala de Zoom. Los datos bancarios son:

  • LA CAIXA
  • Beneficiario: EXECOACH FORMACIÓN, S.L.
  • Cuenta: 2100 4173 19 2200280067
  • IBAN: ES79 2100 4173 1922 0028 0067
  • Concepto del pago: “Nombre y apellido. MBSR.”

POLÍTICA DE DEVOLUCIONES
Si Execoach cancela la formación por motivos internos, se devolverá el dinero íntegro al participante que haya abonado la inscripción.
Si es el participante el que cancela la inscripción después de haber abonado el importe, la política de devoluciones será la siguiente:

  • Devolución del 80% del importe si cancela 3 meses antes de la sesión de orientación.
  • Devolución del 50% del importe si cancela 2 meses antes de la sesión de orientación.
  • Devolución del 30% del importe si cancela 1 mes antes de la sesión de orientación.
  • No se devolverá el dinero si cancela menos de 1 mes antes de la sesión de orientación.

En caso de no haber devolución del dinero, la persona tendrá derecho a asistir a otra edición del programa. Todas las cancelaciones deben estar justificadas para beneficiarse de la devolución.

¡Inscríbete ya!

Los sesgos cognitivos

Creemos que lo que vemos con nuestros ojos y escuchamos con nuestros oídos es la realidad. Eso hace que vayamos por la vida confiados en que sabemos lo que es verdad y lo que no lo es. Sin embargo, es una absoluta fantasía. Lo que observamos está tremendamente filtrado por los numerosos sesgos cognitivos de nuestra mente. Por tanto, deberíamos ir con más cuidado por el mundo asumiendo demasiadas cosas como si fueran la verdad o la realidad, y deberíamos cuestionar a menudo nuestras ideas preconcebidas sobre un montón de cosas, incluidos nosotros mismos.

El conocimiento sobre los sesgos cognitivos de nuestra mente tuvo un soporte fundamental con el trabajo del psicólogo y premio Nobel Daniel Kahneman, que compartió ampliamente en su famoso libro «Pensar rápido, pensar despacio». Conocer los sesgos cognitivos más comunes y su impacto en nuestra vida, con el fin de estar más alerta y poder desactivarlos, es esencial. Sólo así podremos tener un acceso más verdadero a la realidad, dejaremos de estar tan engañados o confundidos por nuestros sesgos, seremos menos manipulables por políticos e influencers, y podremos ganar en claridad mental y también en una mayor objetividad a la hora de enfrentarnos a desafíos o decisiones. Porque los sesgos sin duda afectan a nuestras decisiones.

Si no somos conscientes de nuestros sesgos, con seguridad tomaremos decisiones erróneas e incluso claramente perjudiciales para nuestro bienestar o nuestro rendimiento profesional.

Repasemos los 6 sesgos cognitivos más comunes:

  1. El sesgo cultural. Todos hemos nacido y crecido dentro de una cultura, con unos principios, valores y creencias que hemos asumido como «verdaderos», sin cuestionarlos. Muchas veces el sesgo cultural nos impide abrirnos y comprender otras culturas o formas de entender el mundo, y por tanto, nos hace rígidos y en el peor de los casos, intolerantes y agresivos. Es necesario que nos cuestionemos nuestras creencias y principios, y no los demos por sentado. Esto nos ayudará a abrirnos a otras perspectivas diferentes y a enriquecernos con otras ideas y culturas, e incluso a detectar oportunidades que una mente cerrada no puede ver.
  2. El sesgo de confirmación. Tendemos a dar más credibilidad a una noticia o comentario que refuerce nuestras creencias que a otras que vayan en contra de ellas. De hecho, buscamos inconscientemente fuentes de información que estén acorde con dichas creencias, reforzándolas aún más. El sesgo de confirmación nos hace más rígidos y más manipulables. De hecho, la proliferación de las «Fake News» es un efecto de este sesgo, porque cuando recibimos en nuestro grupo de WhatsApp una noticia o un artículo que confirma nuestras ideas, nos sentimos excitados y queremos compartirlo rápidamente con todos nuestros contactos, y de esa manera una noticia falsa se expande de manera exponencial.
  3. El sesgo de coherencia. Nuestra mente busca siempre una razón para todo, una relación de causa-efecto para los eventos y acontecimientos. También se ha denominado facilitad cognitiva porque nuestro cerebro se agarra a lo que más fácilmente le proporcione seguridad y control, a lo que tiene más cercano. Tenemos una teoría que lo explica todo, y esta teoría nos crea la ilusión de que entendemos el mundo. Es una forma de tranquilizarnos, de tener una sensación de falso control sobre nuestra vida y sobre lo que nos sucede. Por tanto, a través del sesgo de coherencia es fácil engañarnos a nosotros mismos, justificando un hecho, o dando determinando de forma muy razonada una causa a acontecimientos que pueden ser casuales, producto del azar, o simplemente causados por algo totalmente diferente a lo que nosotros nos hemos contado. Eso hace que nos alejemos de la verdad de las cosas, y vivamos en un mundo de fantasía que, lejos de beneficiarnos, nos sitúa en un estado de hipnosis colectiva.
  4. El sesgo de repetición. Llamado también el efecto de mera exposición por Kahneman, tendemos a creernos una idea cuando nuestro cerebro la recibe repetidas veces. Y en un momento dado, la convertimos en una convicción, en una verdad absoluta. Y sólo ha sido porque nos hemos visto expuestos a dicha idea frecuentemente. Nuestro cerebro procesa como cierta una idea o noticia por el simple hecho de tomar contacto con ella muchas veces, lo que una vez más nos hace muy manipulables, ya que los políticos, periodistas o influencers que conozcan este sesgo ya saben que tienen que repetir hasta la saciedad una idea que quieran que la población integre como la verdad.
  5. El sesgo optimista. Según Kahneman, este es uno de los sesgos más peligrosos a la hora de tomar decisiones. Dice en su libro que los humanos vemos el mundo más benigno de lo que realmente es, nuestras capacidades más estimables de lo que realmente son, y los fines que perseguimos más fáciles de lograr de lo que realmente son. También tendemos a exagerar nuestra capacidad para predecir el futuro, lo que fomenta un optimista exceso de confianza. El pasado casi nunca es un buen predictor del futuro, aunque nuestra mente lo hace continuamente. Por supuesto, este excesivo optimismo nos hace especialmente vulnerables ante los errores, al fracaso y a la consecuente frustración. De ahí que sea importante marcarnos objetivos alcanzables tratando de salvar el sesgo optimista. Sin duda tomaremos mucho mejores decisiones tanto en nuestra carrera profesional como en la vida personal.
  6. El sesgo de la aversión a la pérdida. Tenemos auténtico pánico a perder lo que sea, el dinero que tenemos, nuestro trabajo, nuestra posición profesional, nuestro status familiar, las posesiones materiales, etc. El status quo tiene una enorme fuerza sobre nuestra mente, y trata de protegerlo como sea, muchas veces en contra de nuestros intereses. La aversión a la pérdida tiene mucho que ver con quedarnos estancados en nuestra zona de confort, en una situación personal o profesional que no nos está beneficiando. Como nos causa pavor perder lo que tenemos, esto nos impide arriesgarnos con el fin de mejorar nuestra vida. El sesgo de la aversión a la pérdida nos hace excesivamente conservadores, y muchas veces podemos llegar a tomar decisiones totalmente irracionales con tal de no perder, a pesar de que la potencial ganancia es mucho mayor, como lo han demostrado numerosos experimentos científicos.

No cabe duda que los sesgos cognitivos pueden condicionar gravemente nuestras decisiones, la calidad de nuestra vida y de nuestras relaciones, así como nuestro rendimiento profesional. La llave para detectarlos en el momento en que aparecen es entrenar nuestra atención así como la gestión de nuestras emociones, ya que hemos visto que el miedo es una emoción que interviene directamente en muchos de los sesgos. Así que tanto la inteligencia emocional como el mindfulness (atención plena) son herramientas muy efectivas para desarrollar un cerebro más abierto, menos rígido, más objetivo y con más claridad mental y equilibrio emocional.

Si te interesa formarte en estas dos disciplinas, en los próximos meses voy a impartir un curso online de cada una de dichas disciplinas. Echa un vistazo a la información que tienes a continuación.

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Mindfulness aplicado al uso de la tecnología

Este verano, mientras disfrutaba del increíble lujo de disfrutar de quince días de vacaciones en la playa, he estado leyendo el libro «Mindfulness digital» del profesor de la Universidad de Washington David M. Levy. El problema de nuestra hiperconectividad digital y del uso consciente de la tecnología me ha interesado profundamente desde hace años, y de hecho en todos los cursos de mindfulness que imparto en organizaciones lo incluyo como una de las áreas más importantes de aplicación del mindfulness, porque la hiperconectividad digital afecta dramáticamente no sólo a nuestra eficiencia profesional sino a nuestro bienestar y felicidad.

Todos sabemos que la tecnología ha invadido nuestras vidas y nuestros trabajos de forma brusca y vertiginosa. Hace no muchos años no existían las redes sociales ni tampoco teníamos smartphones que son auténticos ordenadores en miniatura, con enorme capacidad y múltiples posibilidades. En nuestros teléfonos móviles accedemos al correo electrónico del trabajo y personal, nos comunicamos por WhatsApp con nuestros amigos y familiares, accedemos al mundo a través de Internet, compartimos fotos y reflexiones vitales en Instagram, Twitter o Facebook, utilizamos todo tipo de aplicaciones que nos hacen la vida más cómoda y aumentan nuestra efectividad como Uber o los Carsharing, o aplicaciones para comprobar lo saludables que son todos los productos del supermercado. Jugamos a videojuegos, escuchamos la música que queremos, controlamos las calorías que comemos o los pasos que damos,  y otras muchas cosas más que hacemos con ese aparato que forma parte ya de nosotros, ese aparato que nos pone histéricos si lo perdemos: el teléfono móvil.

El problema es que es una herramienta tan poderosa y valiosa, y ha entrado en nuestras vidas con tanta velocidad, que no hemos aprendido a usarla de manera racional. Y en muchos casos, se ha convertido en nuestro peor enemigo, ya que perdemos demasiado tiempo enganchados de nuestros móviles, ya sea consultando los miles de mensajes, videos y tonterías que recibimos en los grupos de WhatsApp, consultando cada dos por tres el número de likes que tenemos en una publicación en Instagram o Facebook, o jugando a videojuegos.

En el libro mencionado, Levy comparte una serie de experimentos que realizó con alumnos de sus diversas clases en la Universidad, en los que les proponía aplicar el mindfulness (o atención plena) al uso de la tecnología y también al hábito tan extendido de la multitarea, que está muy conectado con la tecnología y su velocidad. En uno de los experimentos, los participantes tenían que observar e incluso grabarse con una aplicación durante unos veinte minutos en una jornada habitual en la que usaban el ordenador o su teléfono móvil para distintos usos personales y profesionales, por ejemplo el correo electrónico. El objetivo era comprobar qué uso hacían de la tecnología, si realmente estaban focalizados en sus prioridades o todo lo contrario. El resultado fue que, según los testimonios de los propios participantes al ver sus grabaciones, eran totalmente inconscientes de su uso de la tecnología y solían caer constantemente en la multitarea. Esa inconsciencia les llevaba a dispersarse permanentemente. Por ejemplo, era muy frecuente que de manera inconsciente pasaran de una cosa a otra a toda velocidad, y que de una noticia que leían se enganchaban a otra web, y esa web les llevaba a otra, o bien se aburrían de la tarea principal y entraban una y otra vez a sus perfiles de Instagram o Facebook con la consiguiente dispersión, y así hasta el infinito sin la menor conciencia del tiempo que empleaban.

En nuestra actividad on line, ya sea con nuestro ordenador o con nuestro smartphone, es tremendamente fácil dispersarse, olvidarse del mundo, desconectarse de nuestras prioridades, y emplear mucho más tiempo del que teníamos pensado a consultar las noticias, los mensajes de WhatsApp o las redes sociales. De pronto la tecnología nos abduce totalmente, es como si absorbiera nuestro cerebro por completo y lo tuviera bajo su control, y nosotros no fuéramos capaces de recuperar dicho cerebro para tomar de nuevo el control de nuestra conducta y decisiones. En definitiva, los experimentos del profesor Levy demuestran lo que muchos psicólogos y sociólogos dicen desde hace años: que no usamos de forma consciente ni inteligente la tecnología, y que el teléfono móvil nos domina y no al contrario. Tenemos un serio problema de uso compulsivo y patológico de la tecnología. Somos marionetas de nuestros smartphones.

Este uso inconsciente y descontrolado de la tecnología tiene muchas consecuencias en nuestro bienestar. En primer lugar, perdemos una gigantesca cantidad de tiempo viendo videos, mensajes y notificaciones superfluas (chistes malos, memes sin gracia, fakenews, comentarios crispados y agresivos, videos groseros, etc.) que no mejoran nuestra vida en absoluto sino más bien al contrario. Ese desperdicio del tiempo es trágico, ya que el tiempo es el recurso más valioso con el que contamos para lograr nuestros objetivos personales y profesionales. Y es un recurso limitado. Tan sólo tenemos 1440 minutos al día, incluidas las horas de sueño. Esos 1440 minutos son un regalo que se nos concede a todas las personas con el fin de que lo usemos de forma sabia. La mayor parte de la gente tira a la basura gran parte de esos minutos preciosos con este uso inconsciente de la tecnología. Y recordemos que sólo tenemos una vida.

Por supuesto, nuestras relaciones personales se deterioran gravemente cuando estamos conectados constantemente, ya que dejamos de escuchar, de estar presentes, de ser empáticos con los demás. Todos hemos visto grupos de amigos reunidos en un parque, sin hablar entre ellos, consultando cada uno su teléfono móvil. O una familia cenando en un restaurante sin hablar, todos mirando como tontos sus móviles.

Pero ¿Cual es la solución a este serio problema? Empezar a aplicar la conciencia al uso de la tecnología, pero esto no es algo fácil ni automático. Necesitamos introducir el mindfulness a nuestras vidas y luego aplicarlo al uso digital. Cuanto más practiquemos las técnicas mindfulness, más fácilmente nos daremos cuenta de nuestra falta de control e inconsciencia, y antes corregiremos nuestra tendencia a dejarnos llevar por el atractivo irresistible de las aplicaciones y usos digitales. Esto nos llevará a poder tomar elecciones, con libertad, de qué uso hacemos de lo digital, algo que no sucede normalmente.

Cuando hablo de aplicar mindfulness, es algo sencillo, pero no fácil. Mindfulness es la capacidad de prestar atención, de manera sostenida, a la experiencia del momento presente sin juzgar. Se trata por tanto de estar atentos, para ser conscientes de cómo usamos la tecnología. Incluso podemos medir con un cronómetro el tiempo que pasamos consultando las redes sociales, el correo electrónico o el WhatsApp, para tener una medida objetiva y exacta de dicho uso. Seguro que nos llevaríamos grandes sorpresas, y extraeríamos conclusiones muy valiosas sobre qué estamos haciendo con el tiempo limitado de nuestra vida. Finalmente, esa conciencia nos puede llevar a tomar decisiones que limiten nuestro uso excesivo de lo digital, incluso la sabia elección de tomarnos tiempos de total desconexión digital, algo que también recomienda el libro «Mindfulness digital». En otro experimento, se invita a los participantes a una total desconexión digital de unas 24 horas, que lleva a los participantes a hacer descubrimientos increíbles, por ejemplo darse cuenta de lo agradable que es sentir el sol o la brisa en nuestra piel, tener una agradable conversación libre de móviles con nuestra pareja, o simplemente saborear la comida sin la intrusión de las redes sociales. En definitiva, vivir la vida real. Permitir demasiado espacio de nuestro día a la vida virtual nos robotiza, nos desconecta de nosotros, de la vida y de los demás. 

Lo que es interesante también de los experimentos del profesor Levy es que los participantes reconocen que la vida on line y la multitarea les genera mucho estrés y ansiedad. Es sorprendente porque siempre asociamos el uso de la tecnología a algo placentero. El conocido síndrome FOMO (Fear of missing out), la ansiedad de cuantos likes voy a tener en una publicación, el deseo de tener muchos seguidores, así como el constante bombardeo de estímulos digitales (mensajes, notificaciones, e-mails) generan más estrés de lo que somos conscientes. En este sentido, es sorprendente el nivel de inconsciencia sobre cuanto estrés nos genera el uso de la tecnología.

Como conclusión, si queremos un nivel mayor de bienestar y felicidad en nuestra vida, si queremos reducir nuestro estrés y ansiedad, si queremos tener una sensación de mayor control de nuestras decisiones, conductas y emociones, si queremos tener relaciones más plenas y felices, es fundamental empezar a trabajar en un uso más consciente y sabio de la tecnología, con el fin de que la usemos como la herramienta valiosa que sin duda es, en lugar de que se convierta en nuestro tirano, en nuestra mayor fuente de pérdida de tiempo y eficiencia, y en nuestra peor adicción. Necesitamos tomar las riendas para dejar de ser víctimas de la tecnología, y poder aprovechar todo el valor que nos ofrece, y como consecuencia poder disfrutar de las pequeñas maravillas de la vida cotidiana, así como a emplear nuestro valioso tiempo en lo verdaderamente importante.

¿Te interesa desarrollar un uso consciente y más sabio de la tecnología? ¿Quieres aprender los fundamentos y las técnicas principales del mindfulness? Echa un vistazo al Curso MBSR de mindfulness online que impartiré en enero de 2021: Más información e inscripción

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Si no quieres empatizar ¡No empatices!

La empatía es una de las 5 competencias de la inteligencia emocional, y desarrollarla es fundamental si queremos tener relaciones personales satisfactorias con los demás. Es una cualidad clave para comprender a los demás y poder ayudarles con sus problemas, para resolver conflictos, para generar mayor colaboración y para influenciar positivamente en los demás. Sin embargo, ¿Deberíamos empatizar siempre con los demás? La respuesta que nos da Marshall Rosenberg, creador del Modelo de Comunicación no violenta, es que no.

Muchas veces otras personas nos aconsejan que deberíamos empatizar con nuestro compañero de trabajo, con nuestro jefe, con nuestro padre o con nuestros hijos, con el fin de resolver nuestras diferencias. También nosotros nos decimos estas frases que empiezan por «debería». Sin embargo, no deberíamos hacer nada que no queramos o para lo que no estemos preparados emocionalmente, sólo porque las convenciones sociales lo digan. Dar empatía a otros no es una excepción.

La principal razón es que si no estás preparado para dar empatía, es mejor que ni lo intentes porque resultará artificial y mecánico. La otra persona se dará cuenta de que estás aplicando una fórmula o haciendo algo en lo que no crees, y no funcionará. Incluso puede percibir que estás intentando manipularla bajo un disfraz falso de empatía, y eso la enfurecerá aún más. Seguramente no se habrá resuelto la situación de conflicto y de hecho, probablemente empeore.

Normalmente, cuando estamos muy enfadados, dolidos o heridos por la conducta de una persona, no estamos preparados para empatizar con esa persona. Y por eso, lo recomendable según Rosenberg es mirar en nuestro interior y cuidar de nosotros, para resolver esa ira aún latente. Se trata de detectar qué es lo que necesitamos en la situación conflictiva, y de qué manera sentimos dicha necesidad amenazada. A continuación, el siguiente paso es buscar opciones de cómo cubrir esa necesidad sin la dependencia de esa persona. Y por último, cuando ya nuestra rabia sea mucho menos intensa y no nos nuble el juicio,  debemos hacer el difícil ejercicio de tratar de conectar con lo que quizá necesite o sienta la otra persona. Esto es empatizar.

La empatía se da sobre las necesidades y emociones de las personas, pero no sobre las acciones o estrategias que adoptan, que pueden ser agresivas o violentas. Si una persona me grita delante de otras personas, no empatizo con su acción agresiva, pero sí puedo empatizar con la necesidad que pueda tener esa persona, y con la emoción que siente cuando me grita.

Otro mito erróneo es creer que la empatía es sentir las mismas emociones que la otra persona. Nada más lejos. La empatía no es sentir las mismas emociones que siente el otro, ni tener las mismas necesidades, sino conectar con ellas,  comprenderlas y reconocerlas. Pero nos mantenemos conscientes de nosotros, con un cierto distanciamiento emocional. Daniel Goleman describió la empatía como la capacidad de reconocer las necesidades y emociones de los demás, y la disposición a cubrirlas. Sin embargo, es mucho más importante reconocer las necesidades de los demás que satisfacerlas, porque no siempre es posible hacerlo con las acciones o estrategias que los demás adoptan o proponen.

En el ejemplo anterior, imaginemos que la persona que me grita es mi jefe. Quizá su necesidad es la seguridad de que no haya errores en su Departamento, y como cree que su necesidad está amenazada, se siente tenso y estresado, lo que provoca que me grite cuando tiene la más mínima duda de que yo pueda haber cometido algún error. Si yo quiero dar empatía a mi jefe, en primer lugar debo resolver mi rabia hacia él, detectar mi necesidad amenazada (respeto, valoración) y reconocer la necesidad oculta de mi jefe. Después, puedo tener una conversación con él para validar mis hipótesis sobre sus necesidades y emociones, para a continuación decirle que su conducta de gritarme me hace sentir muy enfadado porque tengo una necesidad de valoración y respeto. Puedo preguntarle qué acciones se le ocurre que planifiquemos juntos para que se sienta seguro respecto a mi trabajo, y así evitar que vuelva a gritarme.

Cuando tenemos una conversación difícil de este tipo con una persona con la que tenemos un conflicto, la mejor manera de demostrar empatía es la presencia con la persona, estar presente con lo que está vivo dentro de ella aquí y ahora, evitando juicios sobre la persona o sus actos. La presencia es estar totalmente atento y conectado con la persona, escuchándola, observando su lenguaje verbal y no verbal, tratando de averiguar cuales son sus necesidades y emociones y validándolo siempre con él/ella.

Sin duda, las personas se relajan y sienten un gran alivio cuando comprueban que estamos empatizando realmente con ellas. Y como consecuencia, reconocen sus errores sin tener que señalarlo nosotros, muchas veces se disculpan y siempre abren su mente y su corazón a una solución conjunta. Pero insisto, sólo debemos abordar este tipo de conversación empática cuando estemos preparados emocionalmente, cuando hayamos hecho nuestro trabajo interno de descubrir qué nos pasa a nosotros, qué punto sensible ha tocado la conducta de la persona, qué necesitamos, qué sentimos. Y también hacer una hipótesis sobre la parte humana de la otra persona: sus necesidades y emociones.

Así que si no quieres empatizar con alguien en una situación conflictiva, no lo hagas. No tiene sentido. Olvida las ideas preconcebidas y la perorata de los libros superficiales de autoayuda que te dicen que debes empatizar siempre con los demás. Antes, cuida de ti, cura tus heridas, asume la responsabilidad de tus necesidades y emociones, conecta con la humanidad de la otra persona. Y entonces, seguramente, estarás preparado/a para dar y demostrar empatía.

  • ¿Te interesa desarrollar la empatía contigo y con los demás con estrategias efectivas? Echa un vistazo al Curso MBSR de mindfulness online que impartiré en septiembre: Más información e inscripción

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.