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¿Nuevos propósitos para 2021?

Después de la conmoción mundial que hemos vivido durante el 2020 con la pandemia, hemos comenzado el 2021 en España con «Filomena», el temporal que ha dejado las mayores nevadas de la historia en muchos puntos de España, y desde luego en Madrid, donde vivo. Muchos nos preguntamos ¿Qué más puede suceder de único y extraordinario? ¿Qué nos puede deparar el 2021 después de lo que hemos vivido el año pasado?

Pero el nuevo año también invita a plantearnos nuevos propósitos y objetivos para mejorar nuestra vida. Es, sin duda, positivo marcarnos metas que nos parecen importantes y llevamos tiempo posponiendo, siempre que nos comprometamos firmemente para hacerlas sí o sí, sin excusas. De lo contrario, será una fuente de frustración y desmotivación si no los cumplimos. Al menos los nuevos propósitos, que están enteramente bajo nuestro control (al contrario que las pandemias globales y las nevadas históricas), debemos cumplirlos. Porque esa es la clave de la salud mental y emocional, focalizarnos en lo que sí podemos controlar, y evitar poner el foco en todo lo que no podemos controlar, que es una gran parte de nuestras vidas.

Por eso son importantes los nuevos propósitos, porque nos proporcionan un equilibrio emocional y una fortaleza mental que nos ayuda muchísimo en tiempos de incertidumbre y de acontecimientos que están totalmente fuera de nuestro control.

¿Qué te gustaría haber logrado a finales de 2021? Trata de visualizarte a finales del mes de diciembre, imaginando que has conseguido el objetivo o propósito que quieres. ¿Qué sentirás? ¿Qué pensarás sobre ti? ¿Qué obstáculos tendrás que resolver durante el año para conseguirlo? Puedes hacer la visualización como un ejercicio formal, es decir cerrando los ojos e imaginándote realmente a ti mismo allí, en el mes de diciembre de 2021, celebrando que has conseguido ese propósito tan importante. ¿Cómo lo vas a celebrar?

Y respecto a los propósitos, hay muchos de ellos realmente buenos, que está demostrado que contribuyen claramente a nuestra felicidad y bienestar. Vamos a repasar algunos muy habituales, quizá te sirvan como ideas si aún estás pensándolo:

  1. Empezar a hacer deporte de manera regular. Da el primer paso, apúntate a un gimnasio o a clases de algún deporte que te divierta. O empieza a caminar todos los días durante media hora. La clave es empezar, aunque sea de manera muy modesta, con la intención de ir incrementando la dificultad y el compromiso del objetivo.
  2. Aprender a meditar. La ciencia ha demostrado con miles de estudios que meditar de manera regular aumenta nuestro bienestar psicológico y reduce el estrés y la ansiedad. Si llevas tiempo con este propósito, tienes ahora una oportunidad única, porque voy a impartir un webinar gratuito sobre mindfulness (la meditación más practicada en el mundo) el próximo lunes 18 de enero. Apúntate escribiendo un email a carmen.celemin@execoach.es
  3. Formarte en algo que potencie tu perfil profesional. Todos los expertos en empleo y carrera profesional coinciden que las soft skills (habilidades interpersonales) son fundamentales para el éxito profesional. De hecho, serán la ventaja competitiva determinante que las empresas del siglo XXI demandarán en sus profesionales. Aquí tienes una sugerencia de cursos en habilidades interpersonales a precios muy económicos. Execoach Academy
  4. Ahorrar un 20% de tus ingresos mensuales. Haz un seguimiento exhaustivo durante un mes de todos tus gastos, anotando el concepto y los euros gastados. Te dará una información importantísima que te servirá para darte cuenta de dónde estás despilfarrando el dinero. Otra estrategia es programar una transferencia automática mensual de 100 o 200 € desde tu cuenta bancaria a un producto de ahorro o un fondo de inversión indexado. Así no tendrás que recordarlo y en unos meses te sorprenderás de la cantidad acumulada y de lo mucho que puedes ahorrar.

Finalmente, para garantizarte lograr uno de estos propósitos o cualquier otro, y llegar a finales de 2021 con el orgullo y la alegría de haber conseguido ese objetivo tan importante, puedes contratar un coach profesional que te apoye, te proporcione estrategias de éxito y te haga seguimiento hasta alcanzar el éxito. El porcentaje de éxito aumenta radicalmente cuando cuentas con un coach. Si estás interesado, pídeme información y te la enviaré con mucho gusto.

¡A por ello, entonces! Suceda lo que suceda este año que no esté bajo nuestro control, te deseo que consigas tus propósitos de nuevo año, que sí están bajo tu control.

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

El hábito egocéntrico de interrumpir

Interrumpir a los demás mientras están hablando es un hábito muy arraigado en nuestra sociedad. De hecho, está tan arraigado que ni siquiera somos conscientes de cuantas veces lo hacemos y por supuesto, de qué consecuencias tiene en nuestras relaciones. Interrumpir es justo lo contrario que escuchar de verdad. Cuando interrumpimos a nuestra pareja, nuestro hijo o nuestro compañero de trabajo significa que no estamos escuchándoles con interés. Pero ¿Por qué interrumpimos tanto?

El primer error es confundir la interrupción con la interacción. Creemos que cuando estamos conversando con alguien, necesita de nosotros un feedback, una cierta interacción, como demostración de que la estamos escuchando con atención. Esto es cierto. Cuando estamos contando algo importante no es muy alentador tener enfrente una especie de maniquí que ni se mueve ni emite ningún tipo de sonido. Pero una cosa es interactuar o demostrar que escuchamos con breves sonidos o frases tipo «Ya…entiendo…ajá…mmm…¿De verdad?…claro…» o similares, y otra cosa es interrumpir a la otra persona para dar tu opinión, contar tu experiencia, dar un consejo o cualquier otro hábito a través del cual cogemos el protagonismo de la conversación. Esto no es interactuar, es simplemente interrumpir al otro.

Dice Jon Kabat-Zinn, el creador del método mindfulness, en su libro «El poder sanador del mindfulness», que cuando interrumpimos a alguien en una conversación, estamos dando un mensaje claro y contundente: que cualquier cosa que vayamos a decir en ese momento, sea lo que sea, es más importante, interesante, oportuno o relevante que cualquier punto de vista o sentimiento que cualquier persona pudiera expresar, da igual quien sea la persona o el amor que sintamos por ella. Por lo tanto, interrumpir es una demostración indiscutible de egocentrismo y de falta de empatía.

En el juego social, es decir en las habituales reuniones sociales de amigos o familiares que todos tenemos, se observan estos comportamientos egocéntricos constantemente. En este tipo de reuniones sociales no importa interesarse por los demás ni escuchar, lo único que importa es quién gana en el juego social de monopolizar la conversación y demostrar que es el más listo e interesante de la reunión. Si miramos con curiosidad y atención, lo percibiremos con claridad en los demás. O quizá nos sorprendamos descubriendo que somos nosotros mismos los que tendemos a interrumpir constantemente a los demás, intentando monopolizar la conversación.

¿Y qué consecuencias tiene interrumpir a los demás en nuestras relaciones? Sin duda, es un pésimo hábito que deteriora gravemente nuestra conexión con los demás. Si las personas son interrumpidas, automáticamente deducen que no nos interesa nada lo que están diciendo, y lo que verdaderamente nos interesa es escucharnos a nosotros mismos. Así que los demás se distancian de nosotros y dejan de confiarnos sus problemas e inquietudes. Si se ven forzados a seguir teniendo relación con nosotros por no quedar mal o porque directamente conviven con nosotros, dicha relación se convertirá en superficial y poco auténtica. Por otro lado, interrumpir mucho a los demás y monopolizar las conversaciones proyecta una imagen pública soberbia, prepotente y con una total falta de empatía.

Estoy de acuerdo con Kabat-Zinn, cuando en su libro dice que interrumpir a los demás es una forma de violencia, a veces sutil y otras veces no tan sutil, que ejercemos contra los demás. Cada vez que interrumpimos a nuestra pareja o hijo, no dudes que lo sienten como una micro-agresión por tu parte. Si es un hábito muy integrado en nosotros y del que ni siquiera somos conscientes, nuestros amigos y familiares habrán sufrido una acumulación de micro-agresiones a lo largo de los años de relación con nosotros. Y estos miles de microagresiones acumuladas habrán generado desconexión, resentimiento, rabia, frustración y falta de confianza hacia ti, ya sean tus amigos, tus hijos, tu pareja, tus compañeros de trabajo, tus colegas o simplemente conocidos.

Necesitamos desarrollar nuestra paciencia y nuestra capacidad de escuchar con verdadero interés a los demás. Y uno de los primeros pasos es dejar de interrumpir y dejar de robar el protagonismo de la conversación a los demás. Y no sirve de excusa que estés dando un consejo o tu opinión con la mejor intención. El hecho de que tengamos buenas intenciones no implica que estemos haciéndolo bien. Una antigua regla Zen dice que debemos esperar un mínimo de 3 segundos después de que la otra persona haya terminado de hablar, y entonces podemos intervenir. Si todos recordáramos esta regla Zen en nuestra vida cotidiana, nuestras relaciones mejorarían radicalmente.

El mindfulness (atención plena) es una disciplina con la que aumentamos la consciencia y potenciamos nuestra atención en todos los ámbitos de la vida, y nuestra comunicación no es una excepción. Cuando, gracias a un mayor nivel de conciencia, nos damos cuenta de los errores que cometemos en la comunicación con los demás, como el de interrumpir, podemos tener la oportunidad de ir cambiando nuestros malos hábitos, y consiguiendo con ello relaciones más auténticas, plenas y profundas. Si tienes interés en desarrollar estas capacidades, apúntate ya al Curso MBSR de mindfulness de 8 semanas, en directo y online, que impartiré de enero a marzo de 2021: Más información e inscripción

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

CURSO MBSR de Mindfulness para la reducción del estrés

Después del dolor y el estrés que todos hemos sufrido este año, más que nunca necesitamos herramientas y disciplinas que nos ayuden a manejar la ansiedad y el estrés de nuestras vidas. La pandemia ha sido una crisis global que nos ha afectado a todos, pero además cada uno de nosotros, en nuestras vidas, tenemos que afrontar numerosas crisis y momentos difíciles. En demasiadas ocasiones, nos sentimos sobrepasados por las demandas de la vida y por la enorme incertidumbre y los constantes cambios del mundo en que vivimos. El curso MBSR es la mejor inversión que puedes hacer por ti, porque desarrollarás habilidades emocionales imprescindibles como la resiliencia, la automotivación y la gestión de emociones como el miedo, el estrés y la ansiedad. Pero además, aprenderás a disfrutar más plenamente del momento presente, y tanto tú como tu vida se transformarán por completo.  

El Mindfulness es una disciplina de entrenamiento de la mente para desarrollar la atención, la inteligencia emocional, y el liderazgo personal, validada por la neurociencia a través de numerosos estudios científicos. Gracias a su práctica regular obtenemos un estado de conciencia, claridad mental y equilibrio emocional que nos ayuda a afrontar los desafíos y dificultades de la vida, así como a disfrutar más plenamente de ella.

Mindfulness es el estado mental de “atención plena” en el momento presente sin juicios. Implica estar focalizado al máximo, evitar la dispersión, concentrar toda la energía y recursos en los objetivos marcados, utilizar todo el potencial creativo que tenemos. Mindfulness nos ayuda no sólo a manejar el estrés de forma efectiva y a ser más felices, también a convertirnos en personas más eficientes y productivas en el trabajo. Por eso su interés es creciente, y seguirá aumentando en los próximos años.

BENEFICIOS DEL MINDFULNESS

  • Aprender a gestionar el estrés de forma efectiva.
  • Potenciar habilidades emocionales: autocontrol y gestión de emociones negativas, empatía, liderazgo, gestión de la incertidumbre y del cambio.
  • Desarrollar habilidades cognitivas: atención, concentración, claridad mental para toma de decisiones, visión global, foco en lo importante.
  • Mejorar el rendimiento y efectividad personal.
  • Aumentar la felicidad en la vida y el trabajo.
  • Conectar con nuestro interior, con nuestras necesidades y desarrollar una relación de paz interior con nosotros mismos.


EL PROGRAMA MBSR: ORIGEN Y VALIDACIÓN CIENTÍFICA


El programa Mindfulness Based Stress Reduction (MBSR)
fue desarrollado a finales de los años 70 por Jon Kabat-Zinn en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts con el objetivo de enseñar a reducir el estrés, los síntomas del dolor y la dependencia de analgésicos a los pacientes de dolores crónicos, generalmente producidos por enfermedades oncológicas, y ha sido, desde 1979, el programa más investigado dentro de las intervenciones basadas en Mindfulness. También es el programa de mindfulness más prestigioso a nivel internacional, y por el que han pasado miles de personas que han mejorado su bienestar psicológico y físico, así como la conexión con su interior. Si quieres ver un resumen de los hallazgos científicos del MBSR, pincha en este link. https://www.nature.com/articles/nrn3916

El MBSR tiene un soporte muy importante en investigación científica, con evidencias experimentales en el tratamiento del estrés, la ansiedad y la depresión. No obstante, para obtener todos sus efectos beneficiosos, es fundamental un compromiso de práctica de entre 30 y 40 minutos al día durante el programa. Si cumples con las recomendaciones y pautas del programa, irás conociendo los procesos internos que originan el sufrimiento humano. Asimismo, descubrirás nuevas formas de relacionarte con los acontecimientos vitales y en especial con las emociones y experiencias dolorosas. Es también un paso para conectar contigo mismo/a de forma íntima y amable, identificar cuáles son tus necesidades y saber cómo cuidarte.

El MBSR desarrolla, mediante un entrenamiento sistemático, una forma de prestar atención abierta que se enfoca en el momento presente. Este proceso contrasta con nuestra experiencia cotidiana donde nos encontramos fácilmente y de forma inconsciente vagando de pensamiento en pensamiento, o viviendo en piloto automático o suprimiendo experiencias no deseadas, todo lo cual nos reporta un gran malestar psicológico. Por ejemplo, un estudio mostró que nuestras mentes divagan alrededor del 47 % del tiempo durante el día y que el vagabundeo de la mente predice la infelicidad posterior.

El MBSR se está aplicando ya en más de 250 hospitales de EEUU, y en general, en los países anglosajones el mindfulness está aumentando su importancia y presencia en cualquier contexto de salud mental. Pero el mindfulness se ha extendido ampliamente a otros ámbitos como la educación, el mundo empresarial e incluso el deporte de élite. El programa MBSR enfatiza la capacidad de parar antes de actuar para aprender a responder, en vez de reaccionar de forma automática, a los acontecimientos. Enmarcado en el contexto de la medicina cuerpo/mente integrativa, el curriculum del MBSR se enfoca en el cultivo experiencial de prácticas con el objetivo de desarrollar comportamientos positivos para la salud y la resiliencia psicológica que puedan ser usadas de manera efectiva a lo largo del desarrollo de la vida del participante. Este enfoque apoya el aprendizaje, el fortalecimiento y la integración de un rango de habilidades de autorregulación basadas en Mindfulness a través del desarrollo de recursos internos innatos de la persona.

  • Sesión de presentación. Sesión de 2,5 horas totalmente gratuita donde se presenta el programa de 8 semanas para que los participantes tengan la información esencial: investigaciones de la neurociencia y la psicología sobre los efectos del mindfulness, aspectos principales del programa, compromiso de práctica diaria, y resolución de dudas. Apúntate sin compromiso a la sesión de presentación gratuita enviando un email a carmen.celemin@execoach.es 
  • 8 sesiones. Aprenderás los fundamentos, metodología, actitudes clave, todo el abanico de prácticas y técnicas formales de meditación mindfulness, así como su aplicación a los distintos aspectos de la vida (hábitos saludables, comida consciente, comunicación consciente, gestión emocional, gestión de prioridades y gestión del tiempo, etc.). Todas las sesiones son de 2,5 horas y será una sesión por semana, siempre el mismo día de la semana excepto si es festivo, en cuyo caso se pasará al día siguiente laborable.
  • Un día intensivo de práctica. Entre la 6ª y la 7ª semana se realiza una sesión intensiva de práctica de 7 horas en silencio, que se celebra un sábado de 10 a 17 h.
  • El programa será impartido en directo y online a través de la plataforma Zoom.


CONTENIDOS DEL PROGRAMA

  • Fundamentos teóricos y científicos del mindfulness y del programa MBSR. Estudios e investigaciones de la neurociencia. Mindfulness en el mundo.
  • Qué es el estrés. Fisiología y psicobiología del estrés. Consecuencias para la salud y el rendimiento. Tipos de estrés: eustrés y distrés.
  • Fuentes de estrés. Las conductas y actitudes que más estrés y ansiedad nos generan. Los 7 patrones mentales más estresantes. Modelos útiles para entender los mecanismos clave en el proceso del estrés adaptativo y no adaptativo. Fundamentos teóricos y prácticos para regular el estrés según el MBSR.
  • Beneficios de la práctica mindfulness. Concentración, alto rendimiento, foco en lo importante, claridad mental para toma de decisiones, gestión emocional, gestión de estrés, empatía, visión global, liderazgo, gestión del cambio e incertidumbre.
  • Cómo ha evolucionado el cerebro y elementos esenciales de su funcionamiento.
  • El modo mental automático y el modo mental mindfulness. ¿Qué es el piloto automático? Consecuencias del piloto automático para nuestra felicidad y rendimiento.
  • Qué es y qué no es mindfulness: entrenamiento de la mente para desarrollar nuestro máximo potencial. ¿Es lo mismo que meditar? El método para practicar.
    Las 4 actitudes básicas. Diferencias entre práctica formal y práctica informal.
  • Aprendizaje y práctica intensiva de técnicas formales de meditación mindfulness. Técnica de atención enfocada en la respiración. La importancia del “ancla” como recurso interno.
  • La influencia de la atención en la cognición, la regulación emocional y el estado corporal. Técnicas básicas del MBSR que desarrollan la atención plena. Atención sostenida, metacognición y meta-atención, apertura o aceptación de los procesos internos (sensaciones, pensamientos, emociones y regulación del estado nervioso).
  • El poder del aquí y ahora. Técnica de atención expandida o conciencia abierta.
  • Claves de la práctica mindfulness. Autoconocimiento. Gestión de la reactividad y los juicios. Detección de patrones limitantes de nuestra mente.
  • Técnica Body scan (escáner corporal). Técnica atención a los sonidos.
  • Cómo funciona nuestra mente. Cómo conocerla y manejarla de forma positiva. Técnica atención y clasificación de los pensamientos. Etiquetado de emociones.
  • Yoga: estiramientos y movimientos suaves y conscientes que proporcionan liberación de tensiones psicosomáticas y desarrollo de la atención plena. Técnica atención al cuerpo caminando.
  • Aplicaciones a la vida cotidiana para vivir de forma más plena y para mejorar nuestro desempeño en el trabajo. Comunicación consciente, gestión del cambio y la incertidumbre, alimentación consciente, escucha mindful, disfrutar más del presente, mejorar la capacidad de estar en el aquí y ahora disminuyendo los procesos de “rumiación” y “preocupación” que nos impulsan a proyectarnos en el futuro o a revivir el pasado.
  • Autoconciencia y autorregulación emocional. Inteligencia emocional a través de la práctica del Mindfulness. Mindfulness y felicidad.
  • Hábitos Pautas para integrar la práctica mindfulness como un hábito.

Material del curso
Se entregará al participante documentación del curso y grabaciones en audio de las principales técnicas mindfulness, guiadas por el propio Javier Carril, para que pueda practicarlas a lo largo del curso con toda facilidad y seguridad. También se enviarán ejercicios prácticos en el periodo entre sesiones.

¿A QUIEN VA DIRIGIDO?
No necesitas conocimientos previos para asistir a este curso. El programa MBSR está dirigido a todas aquellas personas comprometidas con su desarrollo personal y que deseen emprender un proceso de auto-descubrimiento para explorar maneras de ser y estar en el mundo que deriven en un mayor control de su salud física y psicológica y del logro de un mayor bienestar. En ocasiones un especialista médico deriva a la persona al programa como complemento para manejar o mejorar determinadas condiciones físicas, como cuadros de dolor, hipertensión, enfermedad cardiovascular o cáncer; y también condiciones psicológicas como ansiedad, depresión o estrés. Pero no es necesario en absoluto estar enfermo o encontrarse mal para participar en el curso y obtener grandes beneficios, pues está indicado para todas las personas que quieran comprometerse en una práctica sistemática para potenciar recursos internos que les ayuden a cuidar mejor de su salud psicológica y física.

SOLICITUD Y REQUISITOS DE ADMISIÓN
Para inscribirse en el programa hay que rellenar una solicitud de inscripción en el que se requieren datos de carácter personal que serán tratados con absoluta confidencialidad y siguiendo la normativa de la LOPD y serán evaluados por el equipo docente para el desarrollo óptimo del programa. Es posible que el docente contacte con el estudiante antes o después de la sesión de orientación para aclarar algún término de la solicitud. El programa conlleva un compromiso no sólo de participación en las sesiones, sino de práctica diaria de aproximadamente 45 minutos.

Si la persona está siguiendo algún tipo de tratamiento médico, debe indicarlo al rellenar la solicitud de inscripción al programa, así como consultar con su médico que va a realizar el programa MBSR. Es importante acudir a todas las sesiones. Si el participante padece de alguna condición psico-física que le impida participar y practicar en torno a 40 minutos diarios, es preferible realizar el programa más adelante, en un momento en el que disponga de las condiciones y de la energía requerida para este entrenamiento. Durante algunas sesiones se realizarán ejercicios de movimientosconscientes llevando la atención a las sensaciones físicas, y el participante será responsable de realizar solo aquellos ejercicios que le sea posible y de no rebasar sus límites produciéndose una lesión. Siempre prevalecerá el auto-cuidado ante cualquier instrucción del profesor.

CERTIFICADO VÁLIDO PARA ITINERARIO FORMATIVO DE PROFESOR MBSR
La realización de este programa no capacita para ejercer como profesor de mindfulness ni del programa MBSR. No obstante, la asistencia como participante en el programa es un requisito necesario si se quiere iniciar el itinerario formativo de Certificación y Formación como profesor en MBSR. Al finalizar el programa, aquellos que cumplan los requisitos de asistencia recibirán un certificado de asistencia. Aunque lo ideal es participar en todas las sesiones, a veces las circunstancias lo impiden. Si antes de comenzar la persona ya sabe que faltará a más de dos sesiones es preferible asistir a una edición futura del programa. Para obtener el certificado de asistencia al programa, la persona no podrá faltar a más de dos sesiones, considerándose sesión también la de orientación y el día intensivo de práctica, siendo recuperables en otra edición del programa si esto es posible.

METODOLOGÍA
El curso es fundamentalmente experiencial y práctico. Se utilizarán diferentes metodologías para potenciar el aprendizaje práctico de los participantes:

  • Ejercicios individuales y dinámicas grupales.
  • Práctica intensiva de técnicas mindfulness guiadas por el formador.
  • Coaching para potenciar la participación e interacción del grupo.
  • Vídeos pedagógicos y música.

Trabajando sobre los 3 pilares del aprendizaje:

  • Conciencia: darme cuenta de qué es lo que debo cambiar y mejorar.
  • Responsabilidad: decidir y comprometerme con dicho cambio.
  • Acción: poner en marcha el cambio con acciones y comportamientos concretos.

PONENTE
Javier Carril. Ver Perfil Javier Carril

DATOS LOGÍSTICOS E INSCRIPCIÓN

  • Fecha sesión de presentación: 18 de enero de 2021 de 19 a 21.30 h. (hora de España) Apúntate sin compromiso a la sesión de presentación gratuita enviando un email a carmen.celemin@execoach.es
  • Fechas de las sesiones 1 a 8: 25 de enero; 1, 8, 15 y 22 de febrero, y 1, 8 y 15 de marzo en horario de 19 a 21.30 h. (hora de España)
  • Fecha del día intensivo: sábado 6 de marzo de 10 a 17 h. (hora de España)
    Plazas limitadas.
  • Lugar/formato: el programa se realizará en directo y totalmente online mediante la herramienta Zoom. Se proporcionará el link e instrucciones para entrar en la sala virtual de Zoom.
  • PRECIO: 350 €Incluye un ejemplar del libro “7 hábitos de mindfulness para el éxito”, dedicado y firmado por Javier Carril.
  • DESCUENTOS: Un 10% si te inscribes y realizas el pago antes del 31 de diciembre. Un 10% si otra persona se inscribe gracias a tu recomendación. Un 20% si has asistido a otro curso en abierto de Execoach en el pasado. Los descuentos son acumulables hasta un máximo del 20%.

CÓMO INSCRIBIRSE: enviando un e-mail a carmen.celemin@execoach.es solicitando la reserva de plaza o la inscripción a la sesión de presentación gratuita, sin compromiso ninguno. En caso de reserva de plaza, te enviaremos el formulario de solicitud con información importante que necesitamos conocer de ti, para que lo rellenes y nos lo envíes. Una vez revisada la solicitud y comprobado que cumples con todos los requisitos, se te comunicará la aceptación. Posteriormente, te comunicaremos la fecha para realizar el pago del importe del curso. Si te inscribes a la sesión de presentación gratuita, te enviaremos los datos de la sala de Zoom. Los datos bancarios son:

  • LA CAIXA
  • Beneficiario: EXECOACH FORMACIÓN, S.L.
  • Cuenta: 2100 4173 19 2200280067
  • IBAN: ES79 2100 4173 1922 0028 0067
  • Concepto del pago: “Nombre y apellido. MBSR.”

POLÍTICA DE DEVOLUCIONES
Si Execoach cancela la formación por motivos internos, se devolverá el dinero íntegro al participante que haya abonado la inscripción.
Si es el participante el que cancela la inscripción después de haber abonado el importe, la política de devoluciones será la siguiente:

  • Devolución del 80% del importe si cancela 3 meses antes de la sesión de orientación.
  • Devolución del 50% del importe si cancela 2 meses antes de la sesión de orientación.
  • Devolución del 30% del importe si cancela 1 mes antes de la sesión de orientación.
  • No se devolverá el dinero si cancela menos de 1 mes antes de la sesión de orientación.

En caso de no haber devolución del dinero, la persona tendrá derecho a asistir a otra edición del programa. Todas las cancelaciones deben estar justificadas para beneficiarse de la devolución.

¡Inscríbete ya!

Mindfulness aplicado al uso de la tecnología

Este verano, mientras disfrutaba del increíble lujo de disfrutar de quince días de vacaciones en la playa, he estado leyendo el libro «Mindfulness digital» del profesor de la Universidad de Washington David M. Levy. El problema de nuestra hiperconectividad digital y del uso consciente de la tecnología me ha interesado profundamente desde hace años, y de hecho en todos los cursos de mindfulness que imparto en organizaciones lo incluyo como una de las áreas más importantes de aplicación del mindfulness, porque la hiperconectividad digital afecta dramáticamente no sólo a nuestra eficiencia profesional sino a nuestro bienestar y felicidad.

Todos sabemos que la tecnología ha invadido nuestras vidas y nuestros trabajos de forma brusca y vertiginosa. Hace no muchos años no existían las redes sociales ni tampoco teníamos smartphones que son auténticos ordenadores en miniatura, con enorme capacidad y múltiples posibilidades. En nuestros teléfonos móviles accedemos al correo electrónico del trabajo y personal, nos comunicamos por WhatsApp con nuestros amigos y familiares, accedemos al mundo a través de Internet, compartimos fotos y reflexiones vitales en Instagram, Twitter o Facebook, utilizamos todo tipo de aplicaciones que nos hacen la vida más cómoda y aumentan nuestra efectividad como Uber o los Carsharing, o aplicaciones para comprobar lo saludables que son todos los productos del supermercado. Jugamos a videojuegos, escuchamos la música que queremos, controlamos las calorías que comemos o los pasos que damos,  y otras muchas cosas más que hacemos con ese aparato que forma parte ya de nosotros, ese aparato que nos pone histéricos si lo perdemos: el teléfono móvil.

El problema es que es una herramienta tan poderosa y valiosa, y ha entrado en nuestras vidas con tanta velocidad, que no hemos aprendido a usarla de manera racional. Y en muchos casos, se ha convertido en nuestro peor enemigo, ya que perdemos demasiado tiempo enganchados de nuestros móviles, ya sea consultando los miles de mensajes, videos y tonterías que recibimos en los grupos de WhatsApp, consultando cada dos por tres el número de likes que tenemos en una publicación en Instagram o Facebook, o jugando a videojuegos.

En el libro mencionado, Levy comparte una serie de experimentos que realizó con alumnos de sus diversas clases en la Universidad, en los que les proponía aplicar el mindfulness (o atención plena) al uso de la tecnología y también al hábito tan extendido de la multitarea, que está muy conectado con la tecnología y su velocidad. En uno de los experimentos, los participantes tenían que observar e incluso grabarse con una aplicación durante unos veinte minutos en una jornada habitual en la que usaban el ordenador o su teléfono móvil para distintos usos personales y profesionales, por ejemplo el correo electrónico. El objetivo era comprobar qué uso hacían de la tecnología, si realmente estaban focalizados en sus prioridades o todo lo contrario. El resultado fue que, según los testimonios de los propios participantes al ver sus grabaciones, eran totalmente inconscientes de su uso de la tecnología y solían caer constantemente en la multitarea. Esa inconsciencia les llevaba a dispersarse permanentemente. Por ejemplo, era muy frecuente que de manera inconsciente pasaran de una cosa a otra a toda velocidad, y que de una noticia que leían se enganchaban a otra web, y esa web les llevaba a otra, o bien se aburrían de la tarea principal y entraban una y otra vez a sus perfiles de Instagram o Facebook con la consiguiente dispersión, y así hasta el infinito sin la menor conciencia del tiempo que empleaban.

En nuestra actividad on line, ya sea con nuestro ordenador o con nuestro smartphone, es tremendamente fácil dispersarse, olvidarse del mundo, desconectarse de nuestras prioridades, y emplear mucho más tiempo del que teníamos pensado a consultar las noticias, los mensajes de WhatsApp o las redes sociales. De pronto la tecnología nos abduce totalmente, es como si absorbiera nuestro cerebro por completo y lo tuviera bajo su control, y nosotros no fuéramos capaces de recuperar dicho cerebro para tomar de nuevo el control de nuestra conducta y decisiones. En definitiva, los experimentos del profesor Levy demuestran lo que muchos psicólogos y sociólogos dicen desde hace años: que no usamos de forma consciente ni inteligente la tecnología, y que el teléfono móvil nos domina y no al contrario. Tenemos un serio problema de uso compulsivo y patológico de la tecnología. Somos marionetas de nuestros smartphones.

Este uso inconsciente y descontrolado de la tecnología tiene muchas consecuencias en nuestro bienestar. En primer lugar, perdemos una gigantesca cantidad de tiempo viendo videos, mensajes y notificaciones superfluas (chistes malos, memes sin gracia, fakenews, comentarios crispados y agresivos, videos groseros, etc.) que no mejoran nuestra vida en absoluto sino más bien al contrario. Ese desperdicio del tiempo es trágico, ya que el tiempo es el recurso más valioso con el que contamos para lograr nuestros objetivos personales y profesionales. Y es un recurso limitado. Tan sólo tenemos 1440 minutos al día, incluidas las horas de sueño. Esos 1440 minutos son un regalo que se nos concede a todas las personas con el fin de que lo usemos de forma sabia. La mayor parte de la gente tira a la basura gran parte de esos minutos preciosos con este uso inconsciente de la tecnología. Y recordemos que sólo tenemos una vida.

Por supuesto, nuestras relaciones personales se deterioran gravemente cuando estamos conectados constantemente, ya que dejamos de escuchar, de estar presentes, de ser empáticos con los demás. Todos hemos visto grupos de amigos reunidos en un parque, sin hablar entre ellos, consultando cada uno su teléfono móvil. O una familia cenando en un restaurante sin hablar, todos mirando como tontos sus móviles.

Pero ¿Cual es la solución a este serio problema? Empezar a aplicar la conciencia al uso de la tecnología, pero esto no es algo fácil ni automático. Necesitamos introducir el mindfulness a nuestras vidas y luego aplicarlo al uso digital. Cuanto más practiquemos las técnicas mindfulness, más fácilmente nos daremos cuenta de nuestra falta de control e inconsciencia, y antes corregiremos nuestra tendencia a dejarnos llevar por el atractivo irresistible de las aplicaciones y usos digitales. Esto nos llevará a poder tomar elecciones, con libertad, de qué uso hacemos de lo digital, algo que no sucede normalmente.

Cuando hablo de aplicar mindfulness, es algo sencillo, pero no fácil. Mindfulness es la capacidad de prestar atención, de manera sostenida, a la experiencia del momento presente sin juzgar. Se trata por tanto de estar atentos, para ser conscientes de cómo usamos la tecnología. Incluso podemos medir con un cronómetro el tiempo que pasamos consultando las redes sociales, el correo electrónico o el WhatsApp, para tener una medida objetiva y exacta de dicho uso. Seguro que nos llevaríamos grandes sorpresas, y extraeríamos conclusiones muy valiosas sobre qué estamos haciendo con el tiempo limitado de nuestra vida. Finalmente, esa conciencia nos puede llevar a tomar decisiones que limiten nuestro uso excesivo de lo digital, incluso la sabia elección de tomarnos tiempos de total desconexión digital, algo que también recomienda el libro «Mindfulness digital». En otro experimento, se invita a los participantes a una total desconexión digital de unas 24 horas, que lleva a los participantes a hacer descubrimientos increíbles, por ejemplo darse cuenta de lo agradable que es sentir el sol o la brisa en nuestra piel, tener una agradable conversación libre de móviles con nuestra pareja, o simplemente saborear la comida sin la intrusión de las redes sociales. En definitiva, vivir la vida real. Permitir demasiado espacio de nuestro día a la vida virtual nos robotiza, nos desconecta de nosotros, de la vida y de los demás. 

Lo que es interesante también de los experimentos del profesor Levy es que los participantes reconocen que la vida on line y la multitarea les genera mucho estrés y ansiedad. Es sorprendente porque siempre asociamos el uso de la tecnología a algo placentero. El conocido síndrome FOMO (Fear of missing out), la ansiedad de cuantos likes voy a tener en una publicación, el deseo de tener muchos seguidores, así como el constante bombardeo de estímulos digitales (mensajes, notificaciones, e-mails) generan más estrés de lo que somos conscientes. En este sentido, es sorprendente el nivel de inconsciencia sobre cuanto estrés nos genera el uso de la tecnología.

Como conclusión, si queremos un nivel mayor de bienestar y felicidad en nuestra vida, si queremos reducir nuestro estrés y ansiedad, si queremos tener una sensación de mayor control de nuestras decisiones, conductas y emociones, si queremos tener relaciones más plenas y felices, es fundamental empezar a trabajar en un uso más consciente y sabio de la tecnología, con el fin de que la usemos como la herramienta valiosa que sin duda es, en lugar de que se convierta en nuestro tirano, en nuestra mayor fuente de pérdida de tiempo y eficiencia, y en nuestra peor adicción. Necesitamos tomar las riendas para dejar de ser víctimas de la tecnología, y poder aprovechar todo el valor que nos ofrece, y como consecuencia poder disfrutar de las pequeñas maravillas de la vida cotidiana, así como a emplear nuestro valioso tiempo en lo verdaderamente importante.

¿Te interesa desarrollar un uso consciente y más sabio de la tecnología? ¿Quieres aprender los fundamentos y las técnicas principales del mindfulness? Echa un vistazo al Curso MBSR de mindfulness online que impartiré en enero de 2021: Más información e inscripción

 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Todos somos distintos…e iguales

Antes de las Navidades, a mediados de diciembre, participé en una formación intensiva avanzada de la Universidad de Brown para profesores del programa MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction). El programa MBSR es el programa oficial de mindfulness de la Universidad de Massachusetts y el más prestigioso del mundo sobre mindfulness (atención plena). Se lleva impartiendo desde el año 1979, y han asistido miles de personas en todo el mundo desde entonces. El MBSR ha sido objeto de numerosos estudios científicos que han validado su eficacia para enfrentarse al estrés y al sufrimiento, e incluso al dolor físico, y para poder vivir una vida mucho más plena y feliz. Por ejemplo, al finalizar el programa se han observado en los participantes cambios cerebrales importantes relacionados con el desarrollo de habilidades cognitivas y emocionales como la atención, la memoria y la regulación emocional (aumento del grosor del cortex prefrontal relacionado con las emociones positivas, y reducción de la actividad de la amígdala cerebral, relacionada con emociones básicas negativas como el miedo y la ira).

Sala donde se celebró la formación para profesores de MBSR, en un descanso.

La formación para profesores fue muy intensa, fue una especie de curso/retiro de 9 días donde convivimos 40 personas. Más allá de los importantes aprendizajes que he tenido para perfeccionar y pulir mis habilidades y competencias como profesor de mindfulness, ha sido la experiencia humana la que más me ha impactado (más abajo comparto mis 4 principales lecciones aprendidas). El curso fue totalmente vivencial, exploramos nuestras propias vidas, nuestros patrones limitantes pero también nuestra grandeza interior. Es decir, fue realmente una investigación experiencial de lo que es vivir, y de lo que significa ser humanos. Tuvimos todo tipo de momentos. Momentos de carcajadas y risas, momentos de silencio total, momentos importantes en que alguien compartía algo y no podía evitar que se le cayeran las lágrimas. Desde luego, para mí ha sido una experiencia transformadora e inolvidable.

Practicamos muchísimas horas de mindfulness, guiamos prácticas a otros compañeros y fuimos guiados, recibimos y nos dimos feedback entre nosotros, y también analizamos en profundidad el programa MBSR. Empezábamos a las 8 h. de la mañana meditando en silencio y cerrábamos el día a las 22 h. con otra meditación. Entre medias, 9 horas de curso haciendo todo tipo de dinámicas, ejercicios grupales e individuales. Todo ello durante 9 días. Muy intenso, a nivel mental, emocional y físico.

Voy a resumir mis principales conclusiones y reflexiones sobre estos días. Principalmente son 4 reflexiones:

  1. Todos tenemos heridas. Todos los seres humanos tenemos heridas, todos hemos sufrido momentos duros y dramáticos en nuestra vida. Y es importante que las miremos de frente, porque forman parte de nosotros y la persona que somos hoy es, en parte, gracias a esas heridas. Si no tuviéramos heridas, no podríamos comprender las heridas de los demás, nos sería imposible ser empáticos y compasivos con el resto de personas, así que debemos ver nuestras heridas del pasado incluso con gratitud porque nos han hecho más humildes, más humanos y mejores personas.
  2. Todos somos capaces de aliviar nuestro sufrimiento. Al mismo tiempo, el ser humano tiene la capacidad para desarrollar los recursos necesarios con el fin de aliviar e incluso de eliminar gran parte de su sufrimiento. No obstante, esta es una dura tarea porque es necesario hacer un trabajo profundo de autoconocimiento y de desarrollo de habilidades, que no todo el mundo está dispuesto a hacer, porque requiere esfuerzo, disciplina y una sólida actitud de mejora continua. Todos podemos hacer las paces con la vida y con nosotros mismos, y así eliminar nuestro sufrimiento, pero hay que trabajar. El mindfulness es una de esas prácticas que nos ayudan a entender nuestros patrones mentales, a desarrollar esas habilidades y recursos, y a desplegarlos en nuestra vida cotidiana. Pero es necesario practicar regularmente, todos los días.
  3. Todos tenemos una grandeza interior impresionante. Cada vez que he participado en un curso similar he comprobado esta gran verdad: que toda persona tiene una grandeza interior inimaginable. No soy un ingenuo, sé que el ser humano también es capaz de lo peor, de realizar las mayores atrocidades también inimaginables. La historia nos lo ha demostrado muchas veces, con millones de personas torturadas, asesinadas y humilladas. Pero al mismo tiempo el ser humano es grande, y es capaz incluso de sacrificar su vida por un bien mayor. Durante estos 9 días he podido experimentar conmovido la grandeza de los 40 seres humanos que estábamos reunidos allí para investigar el alma humana. Y digo conmovido porque he sentido en muchos momentos ternura, compasión, tristeza, alegría y admiración por mis compañeros. Y de esa manera también he conectado con mi propia grandeza.
  4. Todos somos distintos, pero iguales. Una compañera dijo al final del curso esta frase, tan real. Porque además de ser iguales como seres humanos por todo lo que he comentado en los anteriores puntos, cada persona es única, irrepetible, diferente, maravillosa por ser precisamente así. Y eso también debemos explorarlo cada uno de nosotros, darnos cuenta de que somos únicos porque cada uno hemos crecido en una familia diferente, con una educación diferente, hemos superado retos distintos, vivido dramas o incluso tragedias distintas, y hemos conseguido también logros y éxitos distintos. Y precisamente esa es una riqueza fabulosa, la diversidad del ser humano, y la importancia de respetar esa diversidad y diferencias de raza, sexo, creencias religiosas y políticas, educación, etc. Cuando experimentas en tu piel esta maravilla de que seamos únicos y diferentes, y al mismo tiempo iguales como seres humanos, compartiendo esta experiencia de vivir, de sufrir, de amar, de caernos y levantarnos…tu visión cambia, y esta visión abre tu mente y tu corazón.

Después de esta formación, una más de las que he realizado como profesor de mindfulness, he confirmado y reforzado mi compromiso de seguir ayudando a millones de personas a que se conozcan y comprendan mejor, a que aprendan a aliviar su sufrimiento y a lograr la paz interior, y a que desarrollen todo su potencial como seres humanos. He fijado ya la fecha de mi próximo curso de introducción al mindfulness, y seguramente este año lanzaré mi primer programa MBSR de 8 semanas. Así que siento un profundo entusiasmo y una enorme gratitud por todo lo que he vivido durante la formación de 9 días.

Finalmente, querido seguidor o seguidora de este blog, quiero darte la bienvenida a este nuevo año lleno de oportunidades para hacer un cambio en tu vida, para salir de tu zona cómoda, para dejar de resignarte a todo lo que te hace infeliz, y empezar a diseñar la vida que quieres vivir. Recuerda, tienes una grandeza interior enorme y tienes los recursos para conseguirlo.

Apúntate a mi próximo Taller de introducción al Mindfulness, el sábado 1 de febrero de 2020. Esta es ya la 10ª edición. En el link tienes todos los detalles del curso y cómo reservar una plaza. Información Curso Mindfulness

Y si quieres ir abriendo boca, puedes comprar mi último libro «7 hábitos de mindfulness para el éxito», pinchando en el siguiente link: Comprar el libro

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

5 hábitos positivos para empezar bien el curso

Fotografía de Teresa Carril

¡Se terminó el verano! Muchas personas están llorando y lamentándose de lo corto que ha sido, de lo breves que han sido las vacaciones. ¡Y es verdad! Hemos tenido tiempo para descansar, desconectar, disfrutar y estar con nuestros seres queridos más tiempo del habitual. Y claro, ahora nos cuesta volver al trabajo, las obligaciones, etc.

Sin embargo, septiembre es un mes idóneo para replantearte determinadas rutinas o decisiones que no estaban aportándote nada positivo antes del verano. Si empezamos a tomar unas cuantas decisiones pequeñas pero importantes, empezaremos el nuevo curso con energía positiva y eso nos puede llevar a generar unos pequeños hábitos que harán que el curso sea realmente muy productivo y feliz. En este post recomiendo 5 hábitos saludables que pueden ayudarnos a tener más éxito y también más equilibrio emocional los próximos 10 meses. Si quieres, puedes repasar este post que escribí sobre las 4 claves fundamentales para generar hábitos positivos sostenibles

  1. Mejora tu alimentación. No imaginamos el impacto que tiene lo que comemos en nuestra vida. Es enorme. Influye en nuestro estado físico, en nuestra salud, en nuestro estado emocional y en nuestro rendimiento profesional. Y por favor, no hagas dieta, está demostrado por muchos estudios que las dietas no funcionan porque, tarde o temprano, volvemos a nuestro peso antes de la dieta. Esto es porque la dieta nos exige un cambio demasiado brusco y radical, y cuando hemos logrado el objetivo, nuestro cerebro se relaja y vuelve a caer en los malos hábitos. En lugar de ello, empieza muy poco a poco, tomando pequeñas decisiones como por ejemplo comer menos carne roja o carbohidratos refinados, o ir sustituyendo gradualmente el azúcar por un edulcorante natural como la stevia.
  2. Empieza a meditar. La meditación o mindfulness no sólo nos ayuda a manejar mejor el estrés y ansiedad de la vuelta a nuestra vida y trabajo. Ganamos foco, claridad mental, concentración, capacidad de disfrutar del momento presente y perspectiva, lo cual nos lleva a tomar mejores decisiones. El mindfulness es un entrenamiento para conocer cómo funciona nuestra mente, y en segundo lugar, para saber cómo focalizarla y llevarla a estados positivos de bienestar y equilibrio. Como en el resto de hábitos saludables, te recomiendo empezar muy poco a poco, sin ambición, con pequeños objetivos muy alcanzables. Por ejemplo, dedicar 5 minutos a sentarte cómodamente, cerrar los ojos y practicar mindfulness. En mi último libro «7 hábitos de mindfulness para el éxito» puedes aprender el método mindfulness así como las distintas técnicas que existen. En este post puedes leer un resumen de lo esencial del libro. Y si quieres, puedes comprarlo en este link: Comprar libro mindfulness
  3. Reserva tiempos de desconexión digital. La tecnología nos ayuda y nos facilita la vida. Genera más agilidad y eficiencia en el ámbito profesional. Sin embargo, para obtener sus beneficios necesitamos aprender a manejarla, para no convertirnos en esclavos tecnológicos. Cuando estamos enganchados demasiado tiempo al móvil (o a la tablet o al ordenador), nuestra mente se embota, pierde claridad y consciencia sobre nuestras prioridades y también dejamos de ser empáticos. Finalmente, tomamos peores decisiones profesionales y personales, y nuestras relaciones se deterioran. Por tanto, es imprescindible que empieces a dedicar pequeños momentos de tu agenda diaria a desconectar de toda conexión digital. Empieza poco a poco, se trata de ir generando pequeños hábitos sencillos.
  4. Vuelve a hacer ejercicio. Si no has abandonado el ejercicio físico durante el verano, enhorabuena. Pero si lo has hecho, es imprescindible retomarlo con fuerza. El ejercicio físico es tan importante como el tema de la alimentación. Influye en nuestra salud, en nuestro equilibrio emocional, y según muchos estudios científicos, ayuda a mantener nuestro organismo más joven, retrasando el envejecimiento, igual que una alimentación sana y adecuada. Tómatelo, como el resto de recomendaciones, con calma, ve realizando cambios graduales y pequeños, sin prisa ni presión. Esta es la clave para todos los hábitos saludables. No trates de hacer grandes cambios, sino ir incluyendo pequeñísimos cambios en tu rutina con el fin de ir consolidándolos.
  5. Ahorra e invierte un poco de dinero. La mayoría de las personas, o saben que no tienen un colchón financiero y eso les genera malestar y preocupación, o simplemente viven en un nivel de inconsciencia total. En cualquier caso, en un mundo en constante cambio, a cualquiera de nosotros nos puede suceder algo imprevisto que nos obligue a gastar una cantidad importante de dinero en efectivo (que nos despidan de la empresa, que perdamos nuestro cliente más importante, que necesitemos hacer un Master) y la mayoría de las personas no están preparadas financieramente ante estas coyunturas. Para evitarlo, es fundamental generar una rutina de ahorro (aunque sean 200 € al mes al principio) y de inversión, para que nuestro dinero no pierda valor por la inflación (si lo tenemos en el banco o debajo del colchón). Muchos expertos hablan de que deberíamos ahorrar un 25% de lo que ingresamos. Pero insisto, si no lo estás haciendo, empieza ahorrando una pequeña cantidad, y luego, poco a poco, ve incrementando la cantidad en la medida de tus posibilidades. Ahora lo importante no es tanto el importe, sino que generes un hábito positivo. ¿Y dónde invertir para que tu dinero vaya ganando valor y no perdiéndolo con los años? Es recomendable contratar a un asesor financiero que te oriente en función de tu perfil de inversor (más arriesgado o menos). En ese sentido, leí hace poco un consejo buenísimo de un gurú de la inversión. Recomendaba que te entrevistaras con tres asesores financieros, y luego contrataras al que menos hable en la entrevista.

Esto también lo aplicaría si estás pensando en contratar a un coach para lograr tus objetivos de vida o de carrera profesional. ¡Contrata al que menos hable!

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JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

4 aprendizajes de mi último retiro de meditación

Aquí estoy, justo antes de empezar el retiro de meditación Vipassana de 6 días en silencio.

La pasada semana participé en un nuevo retiro de meditación Vipassana (la meditación original de Buda) en silencio. En los últimos 10 años he participado en varios retiros largos (algunos Vipassana y otros de meditación Zen), y siempre la experiencia ha sido muy especial. Eso sí, nunca ha estado exenta de momentos duros, incluso muy duros, desde el punto de vista mental, emocional y físico. Es una experiencia extrema para nuestra mente, porque no está acostumbrada a parar radicalmente y dejar de «hacer», sino que habitualmente está sobre-estimulada por la vorágine y velocidad de la vida que llevamos, por la cantidad de ruido que recibimos de los medios de comunicación, las redes sociales y los estímulos del teléfono móvil, por la cantidad de tareas y objetivos personales y profesionales que nos marcamos y realizamos a diario, por los actos sociales, los eventos a los que asistimos, e incluso nuestros planes de ocio y diversión contribuyen a mantener nuestra mente excesivamente estimulada y llena de ruido.

Lo que necesita nuestra mente es alejarse del ruido, de vez en cuando, para calmarse y poder ver con más claridad las cosas. Todos lo necesitamos, lo creamos o no. Por eso, retirarse y pasar 6 días en total silencio, meditando todo el día, puede ser una experiencia extremadamente dura para el ego, acostumbrado a estar activo y «haciendo» tareas constantemente. No obstante, si queremos vivir una vida plena, más equilibrada emocionalmente y con más claridad mental, es muy necesario parar totalmente, bajarse del tren de nuestra vida, y dedicarnos simplemente a ser.

En los retiros siempre aprendo cosas. Cosas sobre mí mismo, sobre la vida, sobre el ser humano, sobre el funcionamiento de la mente. Y vuelvo a mi vida lleno de energía, positivismo y al mismo tiempo de serenidad. También noto una enorme claridad mental que me permite tomar mejores decisiones en mi vida y en mi empresa. Un retiro de meditación implica retirarse del mundo para calmar la mente e investigar de qué va esto de vivir, para aumentar la sabiduría y aplicarla a la vuelta. En este retiro destacaría 4 aprendizajes clave, obtenidos a través de la experiencia directa de estos 6 días de meditación intensiva:

  1. El ser humano sufre innecesariamente y se puede liberar. Una cosa es el dolor, que forma parte de la vida y que es natural, y otra el sufrimiento innecesario que nos generamos los seres humanos cuando entramos en bucle, cuando nos dejamos arrastrar por nuestros pensamientos y emociones, cuando magnificamos los pequeños problemas que tenemos para convertirlos en dramas inmensos. La buena noticia es que nos podemos liberar del sufrimiento inútil, y hay dos habilidades fundamentales que se entrenan en la meditación vipassana (la técnica que enseñó Buda para liberar al ser humano del sufrimiento): la presencia y la sabiduría. Cuanta más presencia tengamos en el aquí y ahora, más sabiduría iremos obteniendo, y estaremos más capacitados para irnos liberando del sufrimiento. Y la meditación es un entrenamiento de la mente para mantenerse presente en el aquí y ahora el mayor tiempo posible.
  2. El motivo del sufrimiento humano es el deseo con apego. Este es, según Buda, el principal origen del sufrimiento humano, el deseo con apego, o el deseo egoísta. Es lícito e incluso sano desear cosas: desear objetivos, desear cosas materiales, desear relaciones, siempre que ese deseo sea un deseo sin apego. Sin apego significa que si no consigo lo que deseo, lo acepto de forma natural y no me desespero o entro en rabia, lo que me lleva a envenenarme y a generar agresividad hacia mí y hacia los demás. El deseo con apego significa que quiero lograr algo, cueste lo que cueste, y me aferro tanto a ese deseo que me ciega y no me permite actuar ni pensar con claridad ni equilibrio.
  3. Aceptar la ley de impermanencia es esencial para una felicidad duradera. La vida es inestable, volátil, impermanente. Es una ley incontestable, que todo cambia y se transforma de manera constante, minuto a minuto, incluyendo nosotros mismos. En nuestra vida lo podemos verificar en cualquier instante. Miremos un momento el día por la ventana. Al cabo de unos minutos, si nos fijamos con atención, todo habrá cambiado. Es posible que haya cambiado la luz, o haya aparecido el viento, o simplemente, pasan personas diferentes por la calle. Y si miramos la vida con perspectiva, la ley de la impermanencia es evidente. Todos tenemos etapas en que las cosas nos van bien, pero eso no dura mucho tiempo, pronto las cosas irán mal o regular, y luego volverán a ir bien, etc. La clave es aceptar esta ley universal y no resistirse a ella. Es decir, aceptar que un momento placentero se termine, y también aceptar que aparezca una experiencia difícil o dolorosa sin caer en el victimismo o enredándonos en el bucle de pensamientos negativos que da origen a la rabia y al resentimiento.
  4. Debemos empezar a cambiar nuestros actos para limpiar nuestra mente. Buda entendía que los actos no sólo son nuestros comportamientos, sino también nuestras palabras y nuestros pensamientos. Para tener una mente limpia y calmada, es necesario empezar a mejorar nuestros actos, es decir, empezar a comportarse de manera más responsable y ética, empezar a hablar con honestidad y autenticidad sin dañar a los demás, y empezar a fomentar los pensamientos nobles y positivos, en lugar de juzgar y criticar al otro. De lo contrario, no servirá de mucho hacer meditación, porque, tal y como el maestro del retiro compartió, es como cuando nieva en la montaña. Horas después la nieve se transforma en agua y cae por la montaña al río, arrastrando todo tipo de cosas (ramas, hojas secas, troncos, desperdicios) enturbiando el agua. Los actos serían como la nieve, cuyos efectos, al cabo del tiempo, llegarían a nuestra mente (el río) y si dichos actos no son positivos, ensuciarían nuestra mente.

Esta semana me siento más fuerte mental y emocionalmente, más preparado para la vida y para los desafíos que me va a poner en el camino. Seguro que en los próximos meses tendré momentos dulces, y los disfrutaré con plenitud. Pero igual de seguro tendré momentos amargos, y la clave es vivirlos con igual plenitud, no huyendo, no evadiéndome. Porque meditar nos enseña a vivir, nos enseña a afrontar la vida con valentía, y a fluir con ella para ir reduciendo cada vez más el sufrimiento innecesario e inútil que los seres humanos nos provocamos, agotándonos y confundiéndonos hasta límites inimaginables.

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JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y autor de 5 libros.

Tu contribución al mundo

En el programa corporativo de Mindfulness que llevo impartiendo los últimos 5 años en diferentes organizaciones como el Banco Santander, Sandoz o Volkswagen, incluyo un ejercicio de reflexión relacionado con la automotivación, una de las 5 competencias de la inteligencia emocional.

En el ejercicio invito a los participantes a escribir de forma continuada en respuesta a diferentes preguntas que voy realizándoles. Dichas preguntas tienen una conexión profunda con lo que nos motiva a los seres humanos, lo que moviliza sus emociones positivas al responder.

La última pregunta que les lanzo es la siguiente: «¿Cómo quieres CONTRIBUIR para dejar este mundo mejor de como lo encontraste?» Es una pregunta que a la mayoría le choca, no saben cómo abordarla ni qué contestar, al menos los primeros segundos. A veces, debo orientarles para que puedan desbloquearse. Me parece sorprendente esta reacción bastante generalizada en cientos y cientos de participantes que pasan por el programa. ¿Cual es el motivo de que no sepamos qué responder a esta pregunta?

Muchas personas creen que ellos no pueden contribuir de ninguna manera a algo tan grande e importante, como mejorar el mundo cuando ya se hayan marchado. Otras personas, sencillamente, nunca se han planteado una pregunta como ésta. Una pregunta crucial y fundamental si queremos acceder a una fuente inagotable de motivación y felicidad intrínseca.

Todos, absolutamente todos, podemos hacer muchas cosas para hacer de este mundo un lugar mejor para vivir. Sin ninguna duda. Podemos hacerlo con nuestro trabajo, y eso es una enorme suerte. Es, por ejemplo, lo que me sucede a mí. Tengo la inmensa fortuna de sentir profundamente que estoy contribuyendo con mi trabajo diario a que este mundo sea más humano, más empático, más consciente y más feliz.

Cuando entreno individualmente a directivos y líderes a través del coaching, siento que estoy ayudando a personas brillantes a dar lo mejor de sí mismos para liderar a sus organizaciones y convertirlas en espacios más humanos y creativos. Cuando enseño la práctica de la meditación mindfulness en los programas corporativos a cientos de empleados o directivos, también siento que estoy abriendo una puerta inmensa de consciencia, rendimiento y felicidad para las personas que luego deciden apostar por ello e integrar la práctica en su vida cotidiana. O cuando imparto conferencias sobre comunicación, liderazgo, motivación o mindfulness, estoy convencido de que estoy contribuyendo a un mundo mejor.

Pero ¿Y si trabajas atendiendo a los clientes en un banco, o eres abogado de una gran empresa, o funcionario de alguna empresa pública? Quizá pienses que con tu trabajo no aportas algo realmente valioso al mundo, pero seguramente estés equivocado. En cualquier trabajo o profesión, si damos lo máximo de nosotros cada día, con pasión y entrega, estaremos contribuyendo, con nuestro granito de arena, a una sociedad mejor. Cada trabajo tiene su función útil y valiosa en la sociedad, siempre que lo desempeñemos con ese sentido de contribución.

¿Y si no trabajas? Si por ejemplo te dedicas a cuidar a tu familia, a tus hijos o a realizar las tareas de la casa. ¿Acaso no puedes contribuir con tu comportamiento y actitud diarios, a hacer más felices a todas las personas con las que vives e interactúas cada día? Sin duda.

El sentido de contribución tiene que ver con nuestra misión en la vida, con el legado que queremos dejar cuando nos marchemos de este mundo. Y podemos conectar con esa misión tratando de mejorar cada día en nuestro ámbito de responsabilidad, sea personal o profesional. Tratando de ser más conscientes, más generosos, transmitiendo nuestros valores, nuestra actitud positiva que, sin duda, contagiará a todos los que tengan relación con nosotros.

Centrémonos en nuestro pequeño mundo, en nuestro reducido entorno, y busquemos mejorar cada día ese pequeño espacio mejorando la vida de los demás. Para ello la clave es que incrementemos nuestro nivel de consciencia para reconocer no sólo nuestras fortalezas sino también nuestras carencias. A continuación, debemos asumir nuestra responsabilidad sobre nuestra vida, evitando quejarnos o culpar a los demás de nuestras dificultades, y para ir trabajando nuestras debilidades. En tercer lugar, debemos ponernos en marcha y actuar con coraje y determinación para mejorar como individuos, porque es el único camino para inspirar y mejorar de verdad la vida de los demás. Esa es nuestra contribución al mundo.

Así que te sugiero que pares unos minutos, que cojas un bolígrafo y una hoja en blanco, y escribas la pregunta: ¿Cómo quiero CONTRIBUIR para dejar este mundo mejor de como lo encontré? Y empieza a escribir…

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JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor.

Presentación de mi libro «7 hábitos de mindfulness»

Me hace mucha ilusión compartir contigo que el próximo jueves 19 de abril a las 19 h. presento mi nuevo libro «7 hábitos de Mindfulness para el éxito» en el auditorio de la Torre BBVA Saenz de Oiza, en Pº Castellana, 81. Madrid. Y por supuesto, ¡Estás invitado! Me encantará, querido lector o lectora, que vengas y me acompañes en este momento tan especial.

Te adjunto aquí la invitación a la presentación. Es necesario confirmar enviando un e-mail a eventos@editorialkolima.com

Hoy mismo he impartido un taller de 4 horas de mindfulness para directivos de Recursos Humanos y de Prevención de Riesgos de unas 23 empresas. Los participantes han realizado reflexiones interesantes sobre la importancia de desarrollar la atención en el momento presente a través del entrenamiento mindfulness para evitar accidentes laborales de tráfico (muy habituales) y también accidentes con maquinaria peligrosa. Otra de las conclusiones es que la atención y la conciencia ayuda a los empleados a ser menos impulsivos y reactivos ante los problemas, reduciéndose drásticamente los conflictos y mejorando el clima laboral y la motivación. El mindfulness debe ser una herramienta preventiva, nunca reactiva. Es decir, las empresas deben tomar medidas de forma proactiva para prevenir accidentes y bajas laborales por estrés, ansiedad o depresión, que tienen un altísimo coste humano y económico. Se debe promover meditación en lugar de medicación.

Me gustan esas bolas de cristal de nieve, que contienen una figura o un paisaje y que al agitarla se llena de nieve volando dentro de la bola de cristal, y no deja ver lo que hay en el interior. Si dejamos quieta la bola, poco a poco, los copitos de nieve de la bola se van posando en la superficie y entonces podemos ver con claridad la imagen (un árbol de Navidad, unas bailarinas, una casa rural en un paisaje invernal, etc.).

Pues bien, nuestra mente es como la bola de nieve cuando la agitamos. Confundida por el maremagnum de pensamientos (copitos de nieve) que llenan nuestra mente constantemente, no somos capaces de ver con claridad la realidad. Los pensamientos nublan nuestra conciencia y andamos estresados y dispersos, haciendo cosas sin parar, a toda velocidad, como pollos sin cabeza, sin rumbo.

Necesitamos parar. Sólo parando frecuentemente lograremos que los copitos de nieve se posen en la superficie y nos dejen ver la «imagen» de nuestra vida. Cuando paremos, miremos hacia fuera, hacia un lado, hacia otro. Miremos hacia dentro también, hacia nuestro interior, prestémonos atención para ver cómo nos sentimos. Después de la parada, nuestra mente habrá ganado claridad y serenidad. Y si paramos frecuentemente, nuestra percepción de las cosas irá siendo más clara y precisa, y eso nos ayudará a mejorar nuestra vida y nuestra carrera profesional. En definitiva, si quieres avanzar, debes parar, aunque suene paradójico. La mayoría de las personas está abducida por el modo «hacer», y  no se para nunca para reflexionar, para cuestionarse, para refocalizarse. Sigue corriendo a todas partes, como los hámsters que corren en la rueda interminablemente y sin sentido.

Si vienes a la presentación, te contaré muchas más cosas, trataré de provocar tu reflexión, de inspirarte y de remover tu conciencia. Además, experimentarás el mindfulness a través de un ejercicio práctico guiado, y por supuesto te podrás llevar un ejemplar firmado por mí si quieres. ¡Anímate y nos vemos el día 19!

Si no puedes venir a la presentación y quieres comprar el libro, pincha en el siguiente link: Comprar el libro

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor.

La práctica cotidiana del mindfulness

El último objetivo que buscamos cuando empezamos a practicar la meditación mindfulness (atención plena) es que el estado mental que logramos durante la meditación se traslade a nuestra vida cotidiana. Cuando practicamos meditación nuestras ondas cerebrales descienden a ondas alpha, que están relacionadas con un estado de máxima relajación y receptividad del cerebro, mayor velocidad de aprendizaje, y mayor creatividad. Baja el volumen de nuestros pensamientos, y recuperamos el equilibrio emocional y la claridad mental.

Imagina que ese estado de máximo potencial del cerebro lo llevamos a la vida cotidiana: esa claridad mental, ese equilibrio emocional, esa creatividad y capacidad de aprendizaje. Sin duda, nuestra vida personal y profesional cambiaría profundamente. Y eso es lo que sucede. Te lo digo por experiencia. Hace 12 años estaba inmerso en una grave crisis personal y profesional, no le veía sentido a mi trabajo (trabajaba como publicista), y me topé bruscamente con la sensación de mortalidad a causa de un problema grave de salud. Estaba perdido, no sabía quien era ni qué quería. Necesitaba respuestas urgentes a todas mis preguntas. Es lo que Jon Kabat Zinn llamó la catástrofe total en su libro «Vivir con plenitud las crisis».

La meditación zen, y después la meditación mindfulness me dio las respuestas que necesitaba en aquel momento, y literalmente cambió mi vida para siempre. Desde entonces he ido ganando progresivamente claridad sobre mis metas, sobre mis valores, sobre mi propósito vital. Y he ido logrando estar más en el presente, disfrutando del momento, de las pequeñas experiencias de cada día, lo que ha aumentado mi felicidad. Es decir, que el mindfulness ha inundado mi vida personal y profesional.

Pero ¿Cómo podemos saber si estamos cultivando el mindfulness en nuestra vida cotidiana? Voy a poner varios ejemplos muy concretos, que pueden servir también de pautas prácticas de aplicación:

  • Dedica unos 10 minutos al día a estar solo contigo mismo, en silencio, inmóvil, simplemente tratando de prestar atención al momento presente sin juicios y con aceptación (a tu respiración, a tus sensaciones en el cuerpo, a los sonidos, a tus pensamientos y emociones).
  • Procura levantarte con tiempo suficiente para no ir corriendo a todas partes, y angustiado por la posibilidad de llegar tarde al trabajo.
  • Cuando desayunes, presta atención a la preparación y luego trata de saborear lo que comas. Observa los colores, la textura, el olor de lo que estés comiendo, y luego céntrate en saborearlo. Evita poner la radio, la TV o mirar el móvil mientras estés desayunando.
  • Cuando vayas conduciendo a tu trabajo, concéntrate en conducir y trata de ir más despacio de lo habitual, respetando al resto de conductores, las señales de velocidad, etc.
  • En tu trabajo, saluda a tus compañeros conscientemente, no como una fórmula protocolaria. Pregúntales qué tal están de forma sincera y auténtica.
  • Pregúntate frecuentemente durante el día «¿Qué emoción siento?» y ponle un nombre a tu emoción: alegría, frustración, orgullo, tranquilidad, estrés, etc.
  • En tu trabajo, márcate dos objetivos importantes para ti a lograr en el día. dichos objetivos deben ser muy alcanzables. Y planifícate el día para lograr estos dos objetivos. Si es necesario y posible, libérate tareas poco importantes para dejar espacio a estos dos objetivos importantes.
  • Durante el día, prográmate hacer pausas productivas de 5 minutos cada hora y media de trabajo, con el fin de hacer varias respiraciones conscientes, o para levantarte de tu silla y estirarte o darte un paseo. Esto hará que tu concentración sea máxima durante todo el día.
  • Cuando estés enfocado en una tarea importante en tu trabajo, trata de no distraerte con los correos electrónicos o whatsaps que van llegando a tu móvil. Si te cuesta trabajo, cierra el programa de correo durante una hora o más, y mete el móvil en un cajón para no verlo.
  • Si asistes a una reunión, concentra toda tu atención en la reunión, escuchando al resto de participantes, y aportando tus ideas de forma proactiva, evitando consultar tu móvil o dejar que tu mente se distraiga con otros temas fuera de la reunión.
  • Evita abrir varios frentes en tu trabajo cayendo en el improductivo hábito de la multitarea.
  • Si sientes estrés porque tu mente genera pensamientos negativos relacionados con el futuro (preocupaciones, tareas pendientes) ocúpate de lo que tengas que ocuparte y después vuelve a centrarte en el trabajo con máxima atención.
  • Cada vez que tu mente se marche al futuro (recuerdos, preocupaciones) o al pasado (rumiación) vuelve a traerla al momento presente, al aquí y ahora. Quizá te ayude conectar con tu respiración, haciendo varias respiraciones conscientes.
  • Cuando vuelvas a casa, aparca el coche en el garage de tu casa, apaga el motor y dedica 5 minutos, con los ojos cerrados, a sentir tu respiración. Eso te ayudará a desintoxicarte del estrés del día, y entrar a tu vida familiar más sereno y centrado.
  • Escucha con atención plena a tu pareja, a tus hijos, cuando te cuenten sus experiencias del día, evitando juzgarles o tratando de darles rápidamente tus consejos y opiniones. Sólo escucha con empatía y compasión.
  • En la cena, procura que toda tu familia esté presente, evitando móviles, TV o cualquier otra distracción.
  • En general, ¡deja de mirar al móvil cada 5 minutos! Empieza tu desintoxicación digital hoy mismo.

Podría continuar, pero seguro que ya puedes hacerte una idea de la enorme aplicabilidad del mindfulness para aumentar nuestra felicidad y nuestra eficiencia en el trabajo. Siempre digo que el mindfulness es aplicable desde el minuto 1 de nuestra vida. En cualquier momento podemos poner la atención en el aquí y ahora, con curiosidad, sin juicios, con aceptación y con amabilidad. Esa atención plena tan especial cambiará totalmente nuestra percepción de los demás, de las experiencias diarias, de nosotros mismos como individuos.

Puedes empezar a practicar desde ahora mismo. ¿Dónde estás? ¿Qué estás haciendo? Sea lo que sea, dirige toda tu atención al presente, a lo que estés haciendo o lo que estés sintiendo y experimentando en tu mente y cuerpo. Y no dejes que tu mente lo contamine con juicios, expectativas o deseos. Simplemente, vive ese momento con la mayor plenitud.

Si quieres aprender los fundamentos y técnicas de la meditación Mindfulness, apúntate a la 10ª edición de nuestro próximo taller, el 1 de febrero de 2020 en Madrid ¡Aún quedan plazas! En el siguiente link tienes toda la información. Curso de Mindfulness (atención plena).

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JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor.