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Motivación: una elección diaria

La pasada semana impartí una conferencia sobre motivación para una audiencia de unos 80 emprendedores en Oviedo. Uno de los mensajes en los que más insistí fue la fuerza de las pequeñas elecciones que hacemos cada día.

Apenas nos damos cuenta, porque la mayoría del tiempo vamos en piloto automático, pero estamos constantemente haciendo microelecciones. Desde elecciones aparentemente banales como la ropa que decido ponerme, hasta elecciones más importantes como la actitud que decido adoptar ante los problemas. Elegimos con qué nos alimentamos cada día, con qué personas vamos a almorzar, qué hacemos cuando llegamos al trabajo, qué programas de televisión vemos, qué información leemos cada día en Internet, si me voy a hacer deporte o me quedo viendo tiendas, si me como un sándwich de máquina o decido tomarme mi tiempo para comer bien, con quién elijo pasar un rato de ocio y qué música elijo ponerme, si decido tomar un riesgo o permanezco en mi zona de confort.

Aunque nos parezca exagerado, dichas elecciones son la clave de nuestra vida y de nuestra motivación. Y la vamos construyendo momento tras momento, día tras día, semana tras semana. ¿Cómo puede estar motivada e ilusionada una persona que ve el telediario todos los días? ¿Qué impacto puede tener en nosotros ver una o dos horas de televisión basura todos los días? ¿Acaso es lo mismo pasar mucho tiempo con una persona positiva que con una negativa?

No estoy diciendo que no estemos informados, pero sí que dosifiquemos al máximo la información que recibimos. El problema es que estamos infoxicados. Recibimos demasiada información con un sesgo negativo y escabroso, que nos proporciona una imagen distorsionada del mundo. Tampoco creo que la televisión sea mala en sí misma, el problema es que de forma automática damos al interruptor y nos tragamos lo que salga de ella.

La clave de todo es ser verdaderamente consciente de qué estoy eligiendo ver, escuchar y hacer en cada momento de mi día. Y reconocer qué impacto tiene cada elección en mi motivación, que es mucho mayor de lo que nos imaginamos. Y a partir de ahí, cambiar lo que sea necesario en mis hábitos diarios para provocar un cambio positivo en mi estado emocional.

Te sugiero que a partir de hoy permanezcas muy atento a tus microelecciones sobre lo que ves, escuchas o haces. Quizá entonces hagas algunos cambios. Tal vez empieces a desconectar tu piloto automático y seas más consciente de lo que estás haciendo con tu vida. Y quizá, ojalá, decidas cambiar todo lo que te contamina, todo lo que te limita, todo lo que hunde tu estado de ánimo. Porque sin darnos cuenta, cada uno de nosotros estamos configurando nuestra realidad, para bien o para mal, a través de miles de pequeñas decisiones.

¿Quieres conocer mis Cuentos cortos motivacionales? Descárgatelos de forma gratuita en este link: http://www.execoach.es/portfolio-item/cuentos-cortos/

sobremi 

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor. http://www.javiercarril.com

 

Hoy tienes todo el tiempo del mundo

Hace un par de semanas me entrevistaron en el programa  de RNE “Viaje al centro de la noche” sobre la importancia de “perder el tiempo”. Si quieres escuchar mi intervención, pincha en Entrevista radio.Empieza en el minuto 29.40.

Un par de días después, mientras escuchaba el programa completo, me gustó descubrir una canción antigua de Manolo Otero que pusieron y que nunca había oído (mismo link, minuto 26.46) Empieza así:

“Hoy tengo tiempo. Tengo todo el tiempo del mundo…para pensar en nosotros, para pensar en ti y en mí…y en todas las pequeñas cosas que nos rodeaban y que entonces no comprendí….”

Quizá parezca una tontería, pero escuchando esta canción sentí una sensación de abundancia, de plenitud, y sobre todo de alivio. Sí, de alivio. Porque el mensaje que recibo permanentemente en la sociedad de hoy es: “No tengo tiempo”. Nadie tiene tiempo para nada, nadie te escucha de verdad, todo el mundo va corriendo de aquí para allá, sin rumbo, sin dirección, sin foco. Es algo que experimento a diario, a través del contacto que tengo con cientos de directivos por mi trabajo como coach y conferenciante. Y la sensación es asfixiante, estresante y desesperanzadora.

Por eso, esta canción me devolvió de forma experiencial a la auténtica realidad: que efectivamente tenemos mucho tiempo, si queremos. Tenemos todo el tiempo del mundo para lo realmente importante de nuestra vida, si lo elegimos así. Eisenhower decía que hay muy pocas cosas importantes, y tenía toda la razón. Por eso, si consiguiéramos abstraernos de tanto ruido y pudiéramos tener una total claridad mental, nos daríamos cuenta de cuanta verdad hay en la frase: “Tenemos todo el tiempo del mundo”.

Piensa un momento en qué harías si de verdad estuvieras convencido de que hoy tienes todo el tiempo del mundo. ¿Qué pasaría en tu vida? ¿Cómo actuarías? ¿Cómo te sentirías?

Tal vez te darías la oportunidad de escuchar con tus cinco sentidos a tu hija, o de hablar sin prisas con tu pareja (apagando el televisor), o tal vez te sentirías mucho menos tenso y con mejor humor de lo habitual. Probablemente te permitirías bromear y reir, o disfrutar de tu música favorita. En definitiva, se abre un enorme abanico de posibilidades nuevas y maravillosas. Así que ¿Por qué no recordarnos a cada instante la frase: tengo todo el tiempo del mundo?

Haz la prueba. Decide hoy que, pase lo que pase, tienes todo el tiempo del mundo. Tómate las cosas con más calma, con más atención, haz todo con más cuidado, con más mimo. Y siente la libertad que da elegir tu tempo, tu ritmo, y no el que te imponen los demás.

JAVIER CARRIL. Coach, conferenciante y escritor. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros Cuentos para adultos que quieren ser felices (Descárgatelos aquí) DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.

La solución es ir, no huir.

En nuestra vida, muchas veces, queremos desaparecer. Queremos huir de todo, de nuestros problemas, de nuestra vida, incluso de nuestros amigos y familiares. Y también queremos huir de nosotros mismos.

A veces nos marchamos, nos vamos a otro lugar, a otro país, a otro continente, cuanto más lejos de todo, mejor. Ponemos espacio de por medio entre nosotros y nuestra vida, con el fin de tomar distancia emocional y poder tomar mejores decisiones. Todo ello puede ser muy positivo, incluso a veces decisivo. Creo que debemos permitirnos esta pausa de vez en cuando, como si se parase el tiempo a nuestro alrededor.

Pero no podemos estar toda la vida huyendo. No podemos estar toda nuestra vida poniendo espacio y tierra con la excusa de que “lo necesitamos”. Porque quizá lo que de verdad necesitamos es otra cosa. Quizá lo que necesitamos es, sencillamente, valor. Valor para enfrentarnos a nosotros mismos, valor para abordar con responsabilidad y determinación nuestros desafíos. Valor para decir “lo siento” o “gracias” o “te quiero” o “te dejo”. Y ese valor lo tenemos todos en nuestro interior, de eso estoy seguro.

Lo que tenemos que tener muy claro es que, por muy lejos que nos vayamos, no podemos desprendernos de nosotros mismos. En ningún lugar del planeta, por muy lejano que sea, podrás liberarte de ti mismo o de ti misma. En ningún lugar podrás hacer desaparecer tus pensamientos. En ningún lugar podrás eliminar esa vocecita que te tortura insistentemente. 

Puede que lo consigas durante cinco minutos, dos horas o veinte días, a miles de kilómetros de tu casa, con océanos y montañas de por medio. Pero tarde o temprano, tendrás que afrontar tu vida, tendrás que mirarla de frente. Tendrás que aceptarla y afrontarla con valentía. Huir hacia delante o hacia atrás no es la solución. La solución es ir.

Antes de que sea demasiado tarde, di lo que necesites decir, expresa tus emociones. Aunque el resto del mundo no reaccione, o siga actuando como hasta ahora, tú debes hacer tu tarea. Y tu tarea es tomar las decisiones que consideres que debes tomar, tu tarea es asumir la responsabilidad de tu vida y dejar de ir de víctima o de verdugo. Tu tarea es, en definitiva, vivir de verdad, asumiendo que la vida es dolor y placer, sufrimiento y felicidad a partes iguales.

JAVIER CARRIL. Coach, conferenciante y escritor. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.

By |noviembre 19th, 2012|coaching, decisión, felicidad, responsabilidad, solución, valor, vida|4 Comments