coaching de equipos

/coaching de equipos

Las 10 causas que desmotivan a los equipos

Este año seré uno de los ponentes de Expocoaching, la Feria más importante sobre el sector del coaching que se celebra en España. Será el próximo sábado 25 de abril sobre las 12.30 h. cuando impartiré la conferencia “Coaching de equipos de alto rendimiento”. Después de la conferencia, firmaré ejemplares de mi último libro “El hombre que se atrevió a soñar”.
Reflexionando sobre los equipos de alto rendimiento he recopilado las 10 causas que desmotivan a los equipos, y que les impiden obtener los resultados extraordinarios que podrían llegar a lograr. Esta recopilación está basada en la experiencia directa que he vivido con equipos reales y profesionales a los que he acompañado a lo largo de los últimos 10 años, a través de coaching y otras acciones de desarrollo. Los propios equipos son los que me han transmitido qué les faltaba, qué necesitaban, qué les desmoralizaba, desesperaba o enfadaba. Repasemos las 10 causas principales:

  1. No hay una visión conocida y compartida.
  2. No se reconoce el esfuerzo, el trabajo bien hecho, los pequeños logros.
  3. No hay desarrollo profesional.
  4. No se permite opinar con libertad ni se promueve la participación en las decisiones.
  5. No hay autonomía para tomar decisiones (No se delega).
  6. No hay interés por la parte humana de los profesionales (necesidades, inquietudes, conciliación vida personal…)
  7. Falta de flexibilidad (horarios, forma de trabajar).
  8. Falta de comunicación constante de decisiones, acciones, visión, valores.
  9. Pérdida de tiempo (reuniones eternas o sin convocar, demasiados e-mails…)
  10. Personas tóxicas, conflictivas, agresivas o quejicas.

Las personas que forman los equipos necesitan un rumbo motivador hacia el que avanzar, necesitan sentir que las tareas que realizan contribuyen a algo valioso, quieren sentirse importantes y valiosos. Por tanto, cuando no se les da espacios para aportar su creatividad, para opinar, para tomar decisiones con autonomía, se desenganchan del proyecto empresarial. Cuando no ven caminos para aprender y desarrollarse como profesionales, o no se les comunican las informaciones y decisiones importantes de la empresa, dejan de comprometerse con ella y sus directivos.

La visión, misión y valores no son frases bonitas para exponer en la página web, o para cumplir con el protocolo de empresa responsable y profesional. Es mucho más. La visión y misión debe ser una herramienta fundamental, permanentemente comunicada, recordada y aterrizada en acciones y decisiones, así como los valores, que deben concretarse en conductas y actitudes específicas de los profesionales en el día a día. De lo contrario, sólo son palabras tan bonitas como superficiales.

Quizá estás en otra situación: crees que tus profesionales están motivados y contentos, y sin embargo, no es así. Quizá porque nunca te has preocupado de generar espacios donde puedan expresarse con total tranquilidad. O les has preguntado pero no dicen nada negativo, tal vez porque no hay confianza, quizá porque tienen miedo a hablar.

Si eres un responsable de un equipo, o el director general de una compañía, por favor reflexiona con honestidad y autocrítica sobre los 10 puntos, para ver en qué estás fallando tú o los directivos de tu empresa. Te pido que no culpes a la gente, no descargues la responsabilidad en tus profesionales, sino que asumas la parte de responsabilidad que tienes en esta situación, y que comiences a tomar decisiones y acciones con el fin de resolver los puntos que estén desmotivando a tus empleados. Al fin y al cabo, tú y tu empresa también estáis pagando las consecuencias ¿No?

Si te interesa seguir profundizando en los equipos de alto rendimiento, ven a mi conferencia en Expocoaching, donde compartiré más claves y herramientas para potenciar la productividad de los equipos, para aumentar su motivación y sus capacidades, con el fin de alcanzar resultados extraordinarios. Si te interesa el desarrollo personal y profesional, no te puedes perder Expocoaching! Anímate y compra tu entrada. Te espero!

¿Aún no has comprado mi último libro? Pincha en el link  “El hombre que se atrevió a soñar” 20 relatos de motivación y liderazgo. si quieres comprarlo on line. También está a la venta en las librerías más importantes de España.

sobremi

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor.

Feedback = confianza y rendimiento en un equipo

Hace poco tuve una experiencia muy interesante en una sesión de coaching con un equipo. Les propuse una dinámica en la cual debían darse feedback unos a otros de forma abierta y pública. En seguida vi caras de pánico y ansiedad en todos ellos, y supe que el equipo no estaba preparado para una dinámica tan radical para la que es imprescindible que impere la confianza mutua.

El director del equipo propuso hacer una variante más suave del ejercicio: darse feedback entre todos, pero por parejas, no delante de todas las personas del equipo. Es decir, que iban juntándose por parejas, trasladándose a otros despachos para tener privacidad, y luego iban cambiando de pareja, hasta que al final todos se intercambiaron feedback. La indicación del ejercicio es que tenían que decir un aspecto positivo y otro aspecto a mejorar de la otra persona, y luego recibir la misma información del otro.

A pesar de que, a petición del director del equipo, suavizamos la dinámica, seguía habiendo miedos y reticencias. ¿Cómo se tomaría el director del equipo el feedback de sus subordinados, concretamente el aspecto negativo? ¿Cómo afrontarían los miembros del equipo el feedback no sólo hacia su jefe, sino hacia sus compañeros? ¿Cómo recibirían el feedback de cada uno de sus compañeros?

Sin embargo, a medida que iba avanzando el ejercicio, las expresiones iban cambiando, relajándose, incluso tomando matices de entusiasmo y energía positiva. Varios miembros del equipo decían cosas como “Es un ejercicio fundamental”, “Deberíamos hacer esto cada dos o tres meses” , “Muy interesante, me ha servido muchísimo para mejorar mi rendimiento y conocerme mejor”. El director del equipo se dio cuenta de que no era tan dramático, y terminó entusiasmado con la dinámica.

Esta experiencia me sirvió para darme cuenta de que, a pesar de las apariencias, la mayoría de los equipos no funcionan bajo el entorno de confianza necesario para ser un equipo de alto rendimiento. Y el feedback constante sobre lo positivo y lo negativo es esencial para generar esa confianza mutua entre los miembros de un equipo. Sin confianza, no hay rendimiento. Sin confianza mutua, no hay equipo.

Hoy en día los equipos funcionan dentro de la zona de confort, evitando decir las cosas incómodas, por miedo y por pereza. Evitan afrontar los verdaderos problemas ocultos y deciden “ir tirando”, funcionando como pueden. Sin embargo, si queremos un equipo motivado y de alto rendimiento, este desafío tendremos que afrontarlo, no hay más remedio. Para eso, hace falta mucha humildad, y también mucha valentía, para aceptar las críticas constructivas, para aceptar que no soy perfecto, y también para atreverme a decir lo que no está funcionando sin caer en la agresividad.

Y en tu equipo….
1. ¿Hay verdadera confianza?
2. ¿Os dais feedback mutuamente, sea formal o informal, sobre las conductas o actitudes positivas, y también sobre las negativas?
3. ¿Es regular ese feedback?
4. ¿El jefe de equipo está incluido en esta rueda de feedback?

Si has respondido “no” a alguna de estas 4 preguntas, tu equipo tiene un gran reto que afrontar. ¡Adelante!

¿Conoces mi Nuevo libro? “El hombre que se atrevió a soñar” 20 relatos de motivación y liderazgo. A la venta ya en las librerías más importantes y también por compra on line.

sobremi

JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor.

5 claves de un excelente Coach

Esta semana la International Coach Federation está celebrando a nivel mundial la Semana Internacional del Coaching. Aprovechando este evento, quiero repasar los fundamentos sobre los que se asienta esta profesión tan nueva, y al mismo tiempo, tan de moda. Y lo voy a hacer repasando cuales son las ideas y actitudes que debe tener un buen coach. La semana pasada, mientras impartía formación para coaches profesionales en Coaching de Equipos, los participantes me decían que realizar coaching con excelencia es realmente difícil. Estoy de acuerdo.

Siempre digo, y lo baso en mi experiencia personal, que el coaching no es sólo una profesión, sino una actitud concreta ante la vida. Y esa actitud se basa en las siguientes ideas:

1. El coach confía incondicionalmente en el poder de las personas. Cree en la grandeza de los seres humanos por encima de todo y en su potencial para conseguir cualquier meta. Eso hace, por el llamado efecto Pigmalion, que la persona termine creyendo también en su propio poder, y compruebe que puede lograr objetivos que nunca se había imaginado.

2. El coach está convencido de que las respuestas están dentro de cada uno. Por eso, el coach nunca da consejos o recomendaciones a su cliente. El poder del coaching está en realizar las preguntas oportunas, esas preguntas que abren ventanas para que las personas sean capaces de mirar más lejos, sitúan espejos para que la persona se vea tal y como es, con su belleza y grandeza. El coach, por tanto, cree en la sabiduría del otro y no proporciona soluciones, porque sabe que serían sólo “sus” soluciones y que estarían condicionando y limitando a su cliente. El coach no es un consultor ni un formador ni un mentor.

3. El coach anima y provoca a los demás para que desafíen el status quo y salgan de la zona de comodidad. A través de las preguntas poderosas del coaching, el individuo comienza a salir de su zona de confort, a convivir con el miedo, a tomar decisiones que le lleven a sus metas. Porque nunca podremos lograr ninguno de nuestros sueños manteniéndonos en nuestra zona de confort.

4. El coach es humilde y sabe que los éxitos de su cliente son de su cliente. El coach es un catalizador, un impulsor, un despertador de lo que ya estaba dentro de la persona. Aunque el coach estimule la conciencia, la responsabilidad y la acción de su cliente, es éste quien se lanza a por sus metas, es quien tiene que lidiar con las dificultades y con los miedos, es quien se atreve a pedir más a la vida. Por tanto, el coach debe ser humilde y mantenerse siempre en la sombra, porque el protagonista es y será siempre su cliente. Esto contrasta con la versión falsa y distorsionada del coaching hoy en día, que se identifica más con un charlatán que arenga y motiva a las masas. Eso no es coaching.

5. El coach se centra en el aprendizaje y en el camino, más que en los resultados. A pesar de que el coaching nos ayuda a alcanzar resultados extraordinarios, el coach siempre está focalizado en el aprendizaje durante el camino. Paradójicamente, esta es la forma más sostenible y efectiva de conseguir resultados, poniendo atención y conciencia sobre lo que vamos descubriendo y aprendiendo sobre nosotros en ese camino apasionante de desarrollo y crecimiento.

En este sentido, recuerdo ahora la historia zen de un alumno que preguntó a su maestro cuantos años le llevaría alcanzar la sabiduría de su maestro.
– Cinco años -le contestó el maestro.
– ¿Y si estudio 14 horas al día, en cuantos años podré alcanzar tu sabiduría, maestro? -preguntó de nuevo el discípulo.
– Diez años -Respondió el maestro.
– ¿Y si no duermo por las noches y me dedico a estudiar y esforzarme aún más? -Preguntó el alumno desconcertado.
– Veinte años -Contestó el maestro con serenidad y firmeza.
El alumno, totalmente perdido, preguntó al maestro por qué cada vez que ponía más empeño y dedicación, le respondía de forma más desalentadora. Entonces, el maestro le dijo:
– Porque si tienes un ojo en tu destino, sólo te quedará el otro ojo para el camino. Y si pones los dos ojos en el destino, no tendrás ojos y caminarás totalmente ciego.

El coaching es una profesión totalmente necesaria y esencial en este siglo XXI donde hay tanto desconcierto, ansiedad y falta de valores.

¿Quieres conocer mis Cuentos cortos motivacionales? Descárgatelos de forma gratuita en este link: http://www.execoach.es/portfolio-item/cuentos-cortos/

sobremi 
JAVIER CARRIL. Conferenciante, Coach y escritor. http://www.javiercarril.com

Pesadilla en la cocina y en la oficina

Anoche, por primera vez vi el programa de TV “Pesadilla en la cocina”, en la Sexta, con el cocinero Chicote. Lo cierto es que no me gustan en general este tipo de programas y nunca los veo, pero ayer me llamó la atención los primeros minutos y al final vi el programa completo.

Y confieso que me resultó altamente interesante por varios motivos. El primero, porque se pudo observar, en carne viva, la tensión y el estrés existente en las empresas hoy en día. Y se pudo palpar el altísimo nivel de sufrimiento que están soportando muchísimas personas en todo tipo de organizaciones, ya sean pequeños negocios como los restaurantes del programa, ya sean grandes multinacionales. La pesadilla es real, no sólo en la cocina, sino también en la oficina.

En el programa que vi ayer el dueño del restaurante era un tirano que maltrataba y gritaba continuamente a todo su equipo (incluida su mujer), y además se proclamaba como el gran salvador del negocio, repitiendo constantemente: “Si no estuviera yo aquí gritando, esto se hundiría”. Fue especialmente interesante el momento en que el equipo se sintió libre para hablar y empezó a decir que no se sentían respetados, que ir a trabajar cada día al restaurante era un infierno, y que todos, sin excepción, no aportaban sus ideas ni decían su opinión porque tenían…(adivínalo) MIEDO.

El dueño estaba perplejo ante las declaraciones de su equipo, esas personas con las que trabaja a diario, y que sin ellas no sería nadie. ¿Por qué? Porque no escuchaba ni se preocupaba por las personas que trabajan en su equipo. Cuando veía estas imágenes ¡Me sonaban tan cercanas y tan reales! Porque yo he conocido y presenciado en muchas ocasiones estas situaciones en el mundo de la empresa. Jefes despóticos y egocéntricos que faltan al respeto a su gente, que hacen sufrir, que desmotivan, que gestionan con el miedo y que van de grandes salvadores del mundo. En definitiva, jefes inútiles y muy tóxicos.

El otro aspecto que me fascinó es que el dueño, una vez que escuchó a su equipo y después de tener una conversación con Chicote, el cocinero-showman del programa, conectó consigo mismo y se dio cuenta de que no era feliz. Al fin y al cabo, su falta de recursos o habilidades empresariales y personales le habían llevado a una situación de extremo sufrimiento que no sabía canalizar, y por tanto, vomitaba toda su ira y frustración en su equipo. Una vez que tomó conciencia de la realidad (porque estaba totalmente ciego) y de que él podía darle la vuelta a la situación, su rostro cambió radicalmente, sus gestos se relajaron y empezó a sonreir. Esto trajo consigo un cambio radical de conducta con su equipo.

Mi conclusión final es que toda persona, aunque parezca un monstruo, tiene sentimientos y en el fondo, quiere hacerlo lo mejor que puede. Todas las personas tenemos un fondo positivo. El problema es que en muchas ocasiones no sabemos cómo hacerlo mejor y necesitamos que alguien, como por ejemplo un coach profesional, nos ayude a quitarnos la venda de los ojos y actuar de manera más efectiva y positiva. Un coach especializado en habilidades personales y empresariales(trabajo en equipo, liderazgo, inteligencia emocional) puede dar un giro radical a una situación insostenible como la que existe hoy en día en muchísimos negocios y empresas. El coaching es más necesario que nunca en un momento tan crítico como el que vivimos.

JAVIER CARRIL. Coach, conferenciante y escritor. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros Cuentos para adultos que quieren ser felices (Descárgatelos aquí) DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.

La fuerza del agradecimiento

Vuelvo a mi blog después de un mes de locos, con muchísimo trabajo y lo que es más importante, proyectos apasionantes y preciosos. Este mes he impartido varias conferencias sobre motivación y superación, en diversas Convenciones anuales de empresas como Trucco. Además, he iniciado un proyecto de formación sobre Gestión de estrés para directivos de una Universidad privada y un proyecto fascinante de coaching grupal, y he continuado con varios procesos de coaching ejecutivo individual.

Aparte, estoy diseñando junto a mis socios de Execoach dos programas únicos en el mercado, que comenzarán su andadura en el mes de noviembre: el programa LÍDER-COACH para directivos y jefes de equipo de empresas, en colaboración con el grupo de comunicación Unidad Editorial (El Mundo, Telva, Expansión), y el programa de certificación en Coaching de equipos, en alianza con el Instituto Internacional OlaCoach.

Además, asistí al seminario intensivo de la Mente Millonaria, de Harv Ecker, y a un acto del Club de Creativos, con 3 charlas de importantes creativos publicitarios españoles.

Muchas actividades y muy estimulantes, lo que me han hecho abandonar temporalmente el blog. Pero aquí estoy de nuevo, precisamente para dar las gracias por todo lo que estoy viviendo y disfrutando en mi vida personal y profesional. Y estoy aquí también para decirte que tú también debes dar las gracias, porque seguro que tienes motivos de sobra para agradecer lo que tienes en tu vida.

Hace poco escuché en una conferencia que en la Universidad de California se había realizado un experimento, en el cual se les pedía a los participantes que todas las noches escribieran en un papel cinco cosas por las que se pudieran sentir agradecidos. Al cabo de varios meses, las personas que lo hicieron todos los días se sentían más capaces de alcanzar sus objetivos, más felices y motivadas, e incluso habían fortalecido su sistema inmunológico. ¿Te sorprende la enorme fuerza del agradecimiento?

Incluso aunque estés en una situación que percibes o interpretas como horrible o crítica, estoy convencido de que tienes muchos motivos para dar las gracias. El problema es que nuestro enfoque habitual es hacia lo negativo, hacia lo que me falta, y raras veces nos enfocamos en lo que tenemos.

Así que te invito ahora mismo a que cuando termines de leer este artículo, cojas boli y papel y escribas 5 motivos por los que podrías sentirte agradecido a la vida. Y te animo a que repitas este ejercicio todas las semanas, por lo menos una vez. Accederás a la energía impresionante que nos proporciona el agradecimiento. Cuando nos enfocamos en lo positivo de nuestra vida, lo positivo crece en nuestra vida. Y si por el contrario, si nos enfocamos en lo negativo, eso también crece. No me preguntes por qué. Simplemente, sucede. Así que cambia tu enfoque y empieza a dar las gracias.

JAVIER CARRIL. Coach, conferenciante y escritor. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.